El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha manifestado que espera que los «perjuicios» que considera que conlleva la aplicación de la nueva ley educativa estatal «sean los mínimos» en el inicio de un nuevo curso que aguarda «más sencillo» que los dos últimos, marcados por la incidencia de la pandemia.

Así lo ha expresado, a preguntas de los medios este martes en Palas de Rei (Lugo), donde el mandatario autonómico ha incidido en que la Xunta no está «de acuerdo» con la reforma educativa del Gobierno central que entra en vigor este curso.

En este sentido, ha señalado que confían en los «perjuicios» de esta nueva ley «sean los mínimos» en el arranque del curso, el primero tras dos años de crisis sanitaria en el que «la pandemia no lo va a condicionar todo».

«Esperamos que todo sea más sencillo desde ese punto de vista. A pesar del problema demográfico que hizo que bajase el número de alumnos, se mantiene prácticamente el mismo número de profesores. Es un esfuerzo de la Xuna que merecen los alumnos, los docentes y los padres», ha expresado Rueda.

Así las cosas, ha subrayado su deseo de que el inicio del curso que tendrá lugar la próxima semana sea «más sencillo» que los dos anteriores, aunque ha reconocido que el contexto económico dificulta este proceso para las familias.

«Somos conscientes de las dificutlades de la crisis económica en la que estamos y de la inflación, que hace todo más difícil. Por eso vamos a aumentar un 50% las ayudas a la adquisición de libros y de material», ha añadido.