El portavoz del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Pontevedra, Rafa Domínguez, ha presentado una serie de propuestas para impulsar una evolución del actual modelo urbano de la ciudad basada en la renaturalización de los espacios públicos, el incremento del arbolado y la adaptación al cambio climático.
En una comparecencia ante los medios, Domínguez ha defendido que, tras 27 años de desarrollo del mismo modelo urbanístico, Pontevedra debe afrontar una nueva etapa que permita una ciudad «más verde, más humana y más accesible».
El dirigente popular ha asegurado que el PP no cuestiona el modelo peatonal implantado en la ciudad. «No queremos volver al coche. Ese no es el debate», ha afirmado, aunque ha apuntado que podrían estudiarse «contadas excepciones», como el vial de Reina Victoria.
Según ha explicado, el objetivo pasa por complementar la peatonalización con criterios de diseño urbano que incrementen las zonas verdes, los espacios de sombra y las áreas de estancia, siguiendo, ha dicho, la línea de otras ciudades europeas.
En este sentido, ha sostenido que las necesidades de las ciudades han cambiado debido a factores como el cambio climático, las olas de calor, el envejecimiento de la población o la salud pública, circunstancias que, a su juicio, obligan a adaptar el urbanismo a una nueva realidad.
Domínguez ha criticado además algunas de las actuaciones impulsadas por el Gobierno local en los últimos años, al considerar que han dado prioridad a superficies de granito y hormigón frente a la vegetación y han reducido la presencia de bancos, papeleras o zonas de sombra.
Como ejemplos, ha citado los problemas de tráfico en Michelena, el proyecto del skatepark de Reina Victoria, la circulación en Ernesto Caballero, la paralización de la reforma de la Plaza de la Libertad, la ausencia de arbolado en José Casal o la falta de espacios verdes en Valdecorvos.
MÁS DE 2.000 ÁRBOLES
Entre las medidas planteadas por el PP figura la plantación de 2.000 árboles de gran porte en calles, plazas y barrios, el incremento de las superficies verdes y permeables, la creación de una red de refugios climáticos en toda la ciudad y el refuerzo del mobiliario urbano mediante la instalación de más bancos, fuentes y papeleras.
Asimismo, la propuesta incluye diseñar los espacios públicos teniendo en cuenta las necesidades de las personas mayores, la infancia y las personas con movilidad reducida, incorporar criterios de adaptación al cambio climático en todas las obras municipales y completar el modelo peatonal con aparcamientos disuasorios de proximidad.
El portavoz popular ha defendido que estas iniciativas persiguen reducir la temperatura durante los meses de verano, mejorar la salud de la población, favorecer la actividad del comercio local y hacer «más agradable la vida cotidiana».
Finalmente, Domínguez ha contrapuesto su modelo al del actual gobierno municipal del alcalde Miguel Anxo Fernández Lores y ha asegurado que su propuesta pretende «poner fecha de caducidad a la dictadura del cemento de Lores».

