La Xunta informa de que un fallo judicial ratifica el derecho de retracto de la Administración autonómica por ser un Bien de Interés Cultural (BIC) para tener la titularidad de la Torre de Caldaloba, en Cospeito (Lugo), sobre la parte que compró la Diputación de Lugo.
En un comunicado, el delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares, ha mostrado su «satisfacción» por este fallo que «confirma que la Xunta tenía razón» sobre este Bien de Interés Cultural (BIC).
Ahora, la Delegación de la Xunta en Lugo apunta que «se abre una nueva etapa» para la protección de este patrimonio histórico. También critica que el procedimiento se vio prolongado innecesariamente por la «incomprensible actuación» de la Diputación de Lugo.
Acusa a la institución provincial de que «enredó e intentó boicotear» durante años el procedimiento, lo que, a su juicio, impidió la puesta en marcha de actuaciones efectivas tanto por parte de la Xunta como del Ayuntamiento de Cospeito para la protección y conservación de la Torre de Caldaloba. «Durante demasiado tiempo, la Diputación antepuso la confrontación política al interés del patrimonio», sostiene.
Compromete que ahora se pondrán a «trabajar para recuperar, conservar y poner en valor Caldaloba». Para ello asegura que desarrollarán intervenciones de la mano del municipio en favor de un monumento de más de 600 años de historia en situación de deterioro.
PROCESO
La propiedad estaba repartida al 50% entre Ayuntamiento de Cospeito y entidad provincial desde que ambos compraron su parte en 2022.
En 2021, y después de numerosas peticiones vecinales y de entidades culturales, la Xunta y el Ayuntamiento de Cospeito comenzaron un estudio y iniciaron el proceso de compra de este monumento, que se encontraba repartido entre diferentes manos.
En 2022 se anunció por parte del Ayuntamiento la compra de la mitad de los terrenos donde está la Torre y que se abriría un proceso de expropiación para reclamar la otra mitad, ya que no había acuerdo con los otros propietarios. El Ayuntamiento defendía que esta compra estuvo auspiciada en todo momento por la Xunta de Galicia, quien dio el dinero para el proceso.
Simultáneamente, la Diputación compró la otra mitad, según defendió en su día, porque la Xunta «no estaba dispuesta a actuar sobre la Torre» y «solo mostró interés después» al ser comprada por la Diputación.
Al tratarse de un BIC, la Diputación no pudo completar el proceso de compra incluyéndola en el registro, lo que generó un problema a la hora de actuar sobre la misma, y no ayudó la falta de comunicación entre ambas entidades, que se acusaron mutuamente de no querer sentarse sobre el futuro de la Torre.
En los últimos años, el área de Cultura de la Diputación solicitó a la Xunta de Galicia en varias ocasiones permisos de Patrimonio para actuaciones de conservación, estudio y consolidación de la Torre de Caldaloba, «que no recibieron respuesta».
Ahora, el proceso judicial concluye que la titularidad debe corresponder al Gobierno gallego.

