El conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, ha defendido la decisión del Gobierno gallego de pedir al Gobierno que convoque una comisión bilateral para abordar la ley de traspaso de la AP-9 al entender que hay «lagunas» y que es preciso tratar de resolver las diferencias en torno a la normativa para evitar «hipotecas presentes y futuras».
Desde Vilanova de Arousa (Pontevedra), Calvo ha aludido a la ley pactada por PSOE, BNG y Sumar, aprobada en el Congreso y ya publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), para incidir en que tiene «lagunas» o «interpretaciones» que «preocupan» al Ejecutivo que dirige Alfonso Rueda.
«Nos preocupa la constitucionalidad de la misma, pero también que venga con hipotecas presentes y también futuras. Por eso, en esa reunión bilateral con el Gobierno queremos aclarar cuáles son los términos reales de esa transferencia, cuáles son los problemas a los que nos podemos enfrentar y si el Gobierno va a responder a esos problemas», ha aseverado.
Sobre las autorizaciones iniciales de trabajo a personas extranjeras, ha ratificado, al igual que hizo Rueda en la pasada jornada, que espera que en septiembre se pueda cerrar la transferencia de la competencia. Ha explicado que la Xunta ha recibido la última propuesta del Gobierno en relación a los medios, tras estar en desacuerdo con las previas.
Calvo ha remarcado que la competencia es «más necesaria que nunca» y que es preciso actuar «con más agilidad». «Creemos que esta competencia se puede prestar de mejor forma por parte de la Comunidad», ha zanjado.

