El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha remitido una carta al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y a la de Exteriores, Arancha González Laya, en la que les traslada la «preocupación» del Gobierno gallego ante «la deriva» de las negociaciones entre la Comisión Europea y el Reino Unido en el contexto pesquero del ‘Brexit’.

Según informa el Ejecutivo gallego a través de un comunicado, Galicia defiende que «se siga con la línea marcada inicialmente» en las negociaciones, de modo que la pesca «no sea usada como moneda de cambio» para llegar a un acuerdo.

Y es que, según lamenta la Xunta, la última propuesta de acuerdo parece «romper» con esos preceptos, lo cual «afectaría a la flota gallega» del Gran Sol –compuesta por unos 80 barcos–, la de mayor facturación genera en cuanto a la pesca fresca en Galicia. A este impacto habría que sumar, añade la Xunta, el que tendría sobre la flota de capital gallego que desarrolla su actividad en aguas de las Islas Malvinas.

Ante este panorama, Feijóo ha solicitado en su carta que se mantengan «las líneas rojas» establecidas previamente y dice «suscribir» las demandas del sector a nivel europeo cuando señala que la pesca es «una parte integral» de las relaciones entre la UE y el Reino Unido, por lo que debe ser también «parte integral del futuro acuerdo» del Brexit.

LA XUNTA, «BELIGERANTE»

En este contexto, la Xunta advierte que será «beligerante» y se opondrá «firmemente» con «todos los medios a su alcance» ante un acuerdo que ponga «en riesgo» la actividad de su flota, que salió ya «muy prejudicada» en el proceso de ajuste para la entrada de España en la entonces Comunidad Económica Europea.

En resumen, el Gobierno gallego apuesta por un acuerdo que permita mantener «el statu quo» mediante el acceso de la flota de los Estados miembros a las augas británicas a cambio de la entrada de productos pesqueros del Reino Unido al mercado comunitario sin aranceles. «Se trata de la propuesta que la Comunidad defendió desde el principio y que beneficiaría a las dos partes», afirma la Xunta.