La Comisión Pro-Memorial as Vítimas do Franquismo ha celebrado en el mediodía de este domingo, día en que se cumplen 85 años del golpe de Estado de 1936, a las cerca de 1.000 personas asesinadas que registró la comarca de Ferrolterra hasta 1976.

Una pancarta con sus nombres y apellidos que se ha desplegado en la Praza de Armas de Ferrol ha presidido un evento en el que también se ha vuelto a exigir al Ayuntamiento que cumpla con el contenido de los acuerdos plenarios de 2017 y 2020 para erigir un monumento en su memoria.

Antes de la lectura de las 984 víctimas de la sublevación militar y de la represión franquista documentadas hasta el momento por los historiadores Xosé Manuel Suárez y Bernardo Máiz –la relación, incidieron los miembros de la comisión, no es definitiva–, los portavoces del colectivo han reclamado este monumento que, según explicó Anxo Ferreiro, «Ferrol merece».

«Estamos aquí», dijo Ferreiro, «para recordar a estas personas que dieron la vida por la democracia, por la justicia y por una legalidad que ellos no destruyeron; quien la destruyó fue el franquismo y el régimen atroz que comenzó aquel día de hace 85 años».

En el manifiesto, que en nombre de la Comisión Pro-Memorial ha leído Tom Blancom se ha recordado que, si bien el homenaje se centra en los asesinados, «víctimas hubo muchas más: detenidos, torturados, encarcelados, desterrados, exiliados y vilipendiados en los campos de concentración».

Fusiladas, «paseadas» o a través de la aplicación de la Ley de Fugas, las 984 personas homenajeadas este mediodía, ha incidido Blanco, «fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales o de los consejos de guerra en los que prevalecía la indefensión y la práctica de terrorismo de Estado».

«Estos hombres y mujeres que vivieron el terror impuesto por una dictadura atroz y que sufrieron persecución y represalias y que, a pesar del enorme riesgo, dieron la vida por los valores democráticos, por la libertad y en contra del fascismo merecen nuestro reconocimiento», ha añadido.

Ese reconocimiento que, ha dicho, aún no se ha producido «por la dejadez» del Ayuntamiento, al que instan a levantar «ya» el memorial.

«UN EXTERMINIO»

Por su parte, Iván Rivas ha subrayado que «lo que sucedió aquí todos esos años no fue una guerra, sino un exterminio». Se ha referido a los 4.699 gallegos que pagaron con su vida el «terror fascista» solo en los tres primeros años desde la sublevación.

Rivas también ha denunciado la «campaña de propaganda permanente y constante para edulcorar y blanquear lo que se hizo durante todo ese tiempo» y que, fruto de ella, «sigue existiendo miedo y violencia latente en una sociedad y un Estado que considera que votar y el derecho de autodeterminación es un delito de sedición».

Para el miembro de la Comisión es «intolerable que a día de hoy haya organizaciones políticas como el PP que pretendan seguir justificando y blanqueando lo que ocurrió» e insistió en que «estamos aquí para poner un punto de inflexión, para que a partir de ahora podamos construir el futuro sobre la verdad y evitar que nada como esto vuelva a suceder».