De regir una capital de provincia (del antiguo Reino de Galicia, eso sí) a hacerse con el bastón de mando de la capital de provincia lucense en seis años. Es el resumen que, incluyendo protagonismo en la política provincial y autonómica, podría hacerse de la trayectoria de Elena Candia (Mondoñedo, 1978), que este jueves se ha convertido en la cuarta que ocupa la Alcaldía de Lugo en este mandato.
Para lograrlo se ha valido de una moción de censura promovida con el apoyo de María Reigosa, quien estampó con los populares la firma número 13 necesaria para la iniciativa, y que había accedido a su acta en el Consistorio en las listas socialistas. Lo que PSOE y BNG ven «una traición» y vinculan con la «compra» de voluntades ha permitido a Candia conquistar una Alcaldía que su partido no tocaba desde hace 27 años.
Ser regidora no será una experiencia nueva para esta dirigente popular mindoniense, que lo fue de su localidad natal, Mondoñedo, entre 2015 y marzo de 2020, aunque gana unos cuantos miles de vecinos a quienes servir.
Y es que, aunque Mondoñedo fue una de las siete capitales provinciales del antiguo Reino de Galicia hasta la reestructuración territorial de 1833, tiene ahora poco más de 3.000 habitantes. Lugo, una de las siete grandes ciudades de Galicia –la segunda en la que gobernará el PP en este mandato, además de Ferrol–, tiene más de 100.000 empadronados.
Sin embargo, fuentes del entorno de Candia consultadas por Europa Press confían en que aplicará recetas similares y que, «su capacidad de trabajo», además de ser «un animal político», que vive «por y para la política».
Además de «humilde», en su partido la ven «valiente pero prudente», lo que consideran que le facilitará llevar acabo sus proyectos y renovar en las urnas el gobierno al que ahora accede a través de una maniobra que valida la dirección autonómica del PPdeG. Lo ha verbalizado el presidente, Alfonso Rueda, y la número dos de la formación, Paula Prado, se desplazó este mismo jueves a Lugo, junto a numerosos alcaldes y dirigentes populares, para ratificar ese respaldo.
A Lugo se mudó Candia en su día desde Mondoñedo, para concurrir como candidata popular en mayo de 2023, quedándose a las puertas de la mayoría absoluta. Muy ligada a sus orígenes de campo, como ha reconocido públicamente en numerosas ocasiones, había mantenido el acta en la localidad hasta apenas dos meses antes de la cita con las urnas.
EXPERIENCIA EN TODOS LOS ÁMBITOS POLÍTICOS
La Alcaldía de Mondoñedo la había dejado ya en 2020 para presentarse a los comicios gallegos de la mano del entonces candidato autonómico y hoy líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aún en formato ‘salida’ de la pandemia.
Hacerlo le abrió las puertas del Parlamento de Galicia. Pero antes, en 2016, había sucedido a un histórico del partido, José Manuel Barreiro, al frente del PP provincial de Lugo, tras una batalla interna en la que derrotó a Raquel Arias, entonces delegada territorial de la Xunta y hasta el día hoy su compañera en la Cámara autonómica (donde ha ejercido como vicepresidenta primera, aunque su elección como regidora supone su renuncia automática por incompatibilidad).
Aún antes, entre julio y octubre de 2015, tuvo un breve mandato al frente de la Diputación de Lugo. Acceder al bastón de mando provincial fue posible a raíz de un conflicto interno en las filas socialistas que acabó con el alcalde de Becerreá, Manuel Martínez, entonces en el PSOE, votándose a sí mismo.
Socialistas y nacionalistas recuperaron el poder pocos meses después con una moción de censura. Ese momento político lo recordó hoy mismo, después de que sus rivales políticos abandonasen el pleno antes de que leyese su discurso de investidura. Su actitud en la institución provincial, dijo, fue «bien distinta». Aún así, ha proclamado que no es «rencorosa» y ha prometido «gobernar para todos».

