El PSdeG ha advertido este jueves del progresivo empeoramiento de la atención primaria en la provincia de Lugo, una situación que atribuye a años de «recortes y a la ausencia» de una estrategia eficaz por parte del Gobierno gallego.
La denuncia se realizó en una rueda de prensa celebrada en la sede provincial del partido, con la participación de la secretaria de Organización, Lara Méndez; la portavoz en la Diputación, Pilar García Porto; y los alcaldes de Xermade y Ribeira de Piquín, Roberto García Pernas y Roberto Fernández Rico.
Durante su intervención, Méndez ha enmarcado la situación en un problema estructural del sistema sanitario gallego, señalando que los datos reflejan un empeoramiento sostenido en los últimos años. Según ha indicado, el aumento de las listas de espera y la dificultad para acceder a consultas o pruebas diagnósticas evidencian «una gestión deficiente».
En este sentido, advirtió de que los retrasos pueden tener consecuencias graves para los pacientes, especialmente cuando se prolongan durante meses. «Galicia está a la cola de la atención primaria y tiene las peores listas de espera de la década», ha destacado.
La dirigente socialista también ha subrayado el creciente malestar social en torno al funcionamiento de la sanidad pública, apuntando a un aumento significativo de la insatisfacción ciudadana en la última década.
A su juicio, no se trata de un problema puntual, sino de una tendencia continuada que está debilitando el sistema. Asegura que cerca de 400.000 personas están en listas de espera, con un incremento de 20.000 en seis meses.
Por su parte, García Porto ha puesto el foco en el impacto territorial de esta situación, especialmente en el medio rural, donde –según explicó– la falta de profesionales está generando importantes desigualdades en el acceso a la atención sanitaria.
Denunció la existencia de plazas sin cubrir, así como la ausencia de sustituciones ante jubilaciones o bajas, lo que está dejando a algunos municipios en una situación crítica.
La portavoz provincial ha citado ejemplos concretos de concellos donde la atención médica se ha reducido de forma notable en los últimos años, provocando desplazamientos innecesarios, sobrecarga en otros centros y dificultades para garantizar un servicio adecuado.
Se ha referido a tres casos, Bóveda, donde dos centros dependen de un único profesional; Pantón, con plazas sin cubrir, o Cervantes, que pasó de tener tres médicos a tener uno. A su entender, esta realidad no solo afecta a la calidad asistencial, sino también a la cohesión territorial y al futuro del rural lucense.
En la misma línea, los alcaldes presentes trasladaron la problemática que viven sus municipios. El regidor de Ribeira de Piquín ha denunciado la reducción de la cobertura médica en la última década y ha criticado la falta de respuesta ante profesionales dispuestos a ocupar plazas vacantes.
El alcalde de Xermade ha explicado que la escasez de facultativos obliga en ocasiones a dejar el centro de salud sin atención ante urgencias o visitas domiciliarias.
Los representantes socialistas coincidieron en reclamar medidas urgentes a la Xunta para reforzar la atención primaria, cubrir las vacantes existentes y garantizar un acceso equitativo a la sanidad pública en toda la provincia, con especial atención a las zonas rurales.

