El Ayuntamiento de Lugo anunció que recepcionará finalmente el aparcamiento de la Avenida de Breogán, ya que la Xunta «ha corregido las deficiencias técnicas y ambientales que impedían su puesta en funcionamiento» y que retrasó varios meses su apertura.
El alcalde, Miguel Fernández, aclaró que las actuaciones realizadas por la Xunta en esta infraestructura responden a las «exigencias» formuladas por los servicios municipales para «garantizar la seguridad de la infraestructura, el correcto funcionamiento del sistema de drenaje y el adecuado estado de las zonas verdes».
Fueron precisamente estos «problemas relevantes» recogidos en los distintos informes técnicos municipales los que obligaron a retrasar su apertura porque la obra «no cumplía los estándares mínimos exigibles».
«El Ayuntamiento actuó en todo momento con rigor y responsabilidad», subrayó el alcalde, quien dejó claro que «los informes técnicos municipales fueron determinantes para acreditar que la infraestructura no se encontraba en condiciones adecuadas» y advirtió de que una falta de firmeza «habría supuesto que el Ayuntamiento asumiese problemas estructurales y ambientales que no le correspondían». «La prioridad fue siempre defender el interés de la ciudadanía y asegurar que lo que se recibe cumple unos mínimos de calidad», afirmó.
Entre las actuaciones llevadas a cabo por el Gobierno autonómico figura la limpieza integral del colector DN800, nuevas labores de mantenimiento y una segunda inspección mediante videocámara, para la que fue necesario obturar y desviar temporalmente el flujo del colector con el fin de comprobar su correcto estado. Asimismo, se realizaron mejoras en las zonas verdes, que incluyeron trabajos de desbroce y siega, aporte y perfilado de tierra vegetal, siembra de las áreas sin césped, abonado y la plantación de nuevas especies arbóreas y arbustivas, entre ellas cinco abedules, un fresno y dieciocho azaleas. Estas intervenciones se completaron con limpiezas adicionales y diversos ajustes ejecutados durante los meses de octubre y noviembre.
«Lo importante es que Lugo gana un nuevo espacio de estacionamiento en una zona con una clara necesidad, y lo hace con una instalación preparada para responder a esa demanda», señala Fernández tras lamentar el retraso en la apertura.
El gobierno local avanzó que, una vez concluidos los últimos trámites administrativos, el aparcamiento pasará a integrarse en la red municipal de estacionamiento disuasorio, «contribuyendo a mejorar la movilidad urbana y a ofrecer nuevas alternativas tanto a los vecinos como a los usuarios de los equipamientos de la zona».

