La junta de portavoces de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), de la que forman parte miembros del PSdeG, PPdeG y BNG, ha aprobado una declaración institucional de condena y rechazo a la agresión sufrida por su presidente y alcalde de Vilagarcía de Arousa, Alberto Varela, el pasado sábado.
Así, en la declaración denuncian unos hechos que tachan de «gravísimos e intolerables», cometidos por «divergencias de opinión política que no pueden tener cabida en una sociedad democrática».
«La discrepancia política, por profunda que sea, nunca puede derivar en insultos, amenazas o agresiones. La confrontación de ideas forma parte de la democracia; la violencia y la intimidación son su negación», recoge el texto, que destaca también el hecho de que con la agresión se produjeron insultos como «rojos de mierda», lo que «evidencia la necesidad de frenar de inmediato cualquier discurso de odio o de señalamiento por razones ideológicas».
Por último, hace un llamamiento a la responsabilidad de todas las fuerzas políticas para «rebajar la tensión y defender una convivencia basada en el respeto, en la tolerancia y en el diálogo».

