La senadora del BNG, Carme da Silva, ha solicitado al Ministerio de Vivienda una «rectificación» en la estrategia que lleva a cabo la entidad estatal Casa47, «ofreciendo en Vigo viviendas a precio de mercado».
El BNG ha defendido que se pongan a disposición «todos los activos disponibles», a precios «verdaderamente sociales» y en coordinación con la Xunta y el Ayuntamiento de Vigo para promover «una efectiva intervención pública en el mercado de la vivienda».
Tras conocer la adjudicación de 67 viviendas de alquiler en la ciudad, el BNG registró iniciativas en las Cortes para solicitar toda la información sobre el número de solicitudes recibidas, la localización de los activos, su procedencia y características, el equipamiento y el precio de cada uno de ellos.
«No podemos llamar vivienda social a pisos con alquileres de 800 euros al mes, cuando miles de personas tienen dificultades para acceder a una vivienda en Vigo», ha recordado Carme da Silva, que ha recordado que hay más de 10.000 demandantes de vivienda protegida en la ciudad, y Casa47 solo ha adjudicado 67 de sus viviendas.
Por eso, la formación nacionalista pide al Gobierno aumentar el número de viviendas destinadas a alquiler social, poniendo a disposición todos los activos disponibles, a precios asequibles, con el foco puesto en los colectivos más vulnerables.
Por otra parte, la senadora nacionalista ha recordado que las competencias de vivienda son de la Xunta, por lo que defiende que esos activos (los de la SAREB y los trasladados a Casa47) sean transferidos a la administración autonómica para su gestión «como parque público de vivienda en régimen de alquiler social».
Mientras, el portavoz municipal del BNG, Xabier Pérez Igrexas, ha pedido «medidas reales» en materia de vivienda y no «programas propagandístico o titulares». Al respecto, ha denunciado el agravamiento del problema de la vivienda en Vigo, con un incremento del precio de los alquileres por encima de la media gallega y con una reducción de la oferta (poco más de 260 viviendas disponibles), mientras crecen las viviendas turísticas y de temporada.
«Ante esta realidad vemos a un Gobierno español instalado en la propaganda, con iniciativas tan vistosas como radicalmente insuficientes; una Xunta de Galicia vuelta de espaldas; y un gobienro municipal que no pasa de las buenas palabras mientras sigue de brazos cruzados», ha sentenciado.

