La cúpula de madera que protegía al Pórtico de la Gloria de las obras en las cubiertas e interiores de la Catedral de Santiago, así como de las humedades, ha comenzado a retirarse con el fin de sacar la estructura de forma completa el próximo 22 de julio.

Tras terminarse los trabajos de restauración del Pórtico en 2018, se iniciaron las obras en los interiores y cubiertas en el templo, por lo que se decidió proteger la obra del Mestre Mateo con una infraestructura efímera de madera debido a la contaminación por polvo y agentes químicos derivados de la restauración. Igualmente, se buscaba contrarrestar el incremento del nivel de humedad y el efecto de la luz a raíz de las actuaciones.

Ahora, terminadas las actuaciones también en la escalinata, cripta y los lienzos norte y sur se procede a la retirada de la estructura provisional, según informa la Fundación Catedral.

Asimismo, la monitorización en la Catedral de las variables ambientales muestra que, actualmente, el ambiente de las naves y el Pórtico «tienden a equilibrarse, en una coyuntura de mejora del clima y con la eliminación de las filtraciones de agua».

Con todo, el nivel presencia de público en el Pórtico de la Glora seguirá siendo «limitado», de forma que para la conservación del patrimonio «la visitas nunca podrán ser masivas», puesto que se busca evitar el incremento de los índices de vapor de agua en la atmósfera interior y garantizar la seguridad. La Fundación Catedral defiende que la «masificación conduce a la banalización».