La Sociedad Gallega de Médicos Generales y de Familia hace un llamamiento «firme» al diálogo «constructivo» entre administración sanitaria, representantes sindicales y sociedades científicas, «con el objetivo de identificar puntos de encuentro que permitan avanzar hacia soluciones consensuadas, realistas y sostenibles».
«Creemos que este momento debe entenderse no solo como un escenario de conflicto, sino como una oportunidad para repensar y reforzar el papel de la Atención Primaria, situándola en el centro de las políticas sanitarias, con una visión estratégica a medio y largo plazo», destaca a través de un comunicado de prensa.
Por su parte, señalan que su compromiso «es claro: trabajar desde el conocimiento científico, la experiencia clínica y la responsabilidad institucional para contribuir a un sistema sanitario más eficiente, más humano y centrado en las necesidades de los pacientes y de los profesionales».
La junta directiva de la Sociedad Gallega de Médicos Generales y de Familia, como organización científica «comprometida con la excelencia asistencial, la sostenibilidad del sistema sanitario y el bienestar de los profesionales», traslada así su posicionamiento ante el escenario actual que vive la Atención Primaria en Galicia, en un contexto marcado por una «creciente presión asistencial, tensiones organizativas» y movilizaciones profesionales.
En primer lugar, considera «necesario subrayar» que los escenarios de conflicto laboral, incluida la convocatoria de huelgas, corresponden al «ámbito legítimo de actuación de las organizaciones sindicales». «Desde SEMG Galicia respetamos profundamente sus competencias y su rol como interlocutores en la búsqueda de soluciones», indica.
No obstante, como sociedad científica, entiende que su responsabilidad es «aportar una visión técnica, rigurosa y constructiva, centrada en la mejora del modelo asistencial, y la sostenibilidad del sistema».
Por ello, propone líneas estratégicas, entre ellas «una adecuada organización de las agendas, orientada a garantizar una atención centrada en el paciente, reduciendo la sobrecarga del profesional sanitario». «La evidencia muestra que modelos con agendas saturadas comprometen la calidad asistencial y la seguridad clínica», advierte.
En segundo lugar, ve «necesario la optimización de los procesos burocráticos», ya que «la carga administrativa excesiva constituye uno de los principales factores de ineficiencia y desgaste del profesional». Ante esto, requiere «simplificar circuitos, digitalización eficiente y redistribuir tareas».
En tercer lugar, defiende «avanzar hacia modelos de autogestión y gobernanza clínica en Atención Primaria», dotando a los equipos de «mayor capacidad de decisión, liderazgo y adaptación a las realidades locales».
«La gerencia única no ha ayudado a dar soluciones ni a focalizar nuestros problemas. La evidencia internacional respalda que los sistemas que empoderan a los profesionales en la gestión mejoran los resultados en salud, y la satisfacción tanto de pacientes como de profesionales», según subraya.
Para este colectivo, «otro elemento esencial es la defensa del sistema de formación sanitaria especializada (MIR) como garantía de calidad asistencial». «La formación estructurada, supervisada y basada en competencias constituye un pilar irrenunciable», avisa.
Desde una perspectiva «más amplia», rechaza «obviar el impacto creciente que la situación actual está teniendo sobre la salud del facultativo».
Los datos reflejados en el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) demuestran, a su juicio, «un incremento significativo de los trastornos mentales y de conducta entre médicos, especialmente relacionados con el estrés crónico, la sobrecarga asistencial y los déficits organizativos». Por eso, resalta que «la salud del médico debe ser considerada una prioridad estratégica desde un enfoque biopsicosocial».

