El secretario xeral de UGT, Cristóbal Medeiros, ratifica que su organización «va a continuar en el diálogo social», tras la sanción impuesta por la Inspección de Trabajo a la bodega de la familia del conselleiro de Emprego, José González, por detectar a temporeros trabajando de forma irregular en las viñas del grupo empresarial durante la vendimia de 2025.
«Tendrá que aclararse, pero se están dando explicaciones», ha destacado Medeiros, en declaraciones a Europa Press, en las que rechaza valorar si los argumentos esgrimidos por el titular de la consellería y por la propia empresa son o no son suficientes. A su juicio, esto «no compete a un sindicato».
Apostando por ser «prudente», reivindica que, «como organización sindical, UGT va a defender siempre el cumplimiento de la legalidad y los derechos de los trabajadores», pero apela, a renglón seguido, que en este caso «hay una inspección y hay una sanción».
En esta línea, subraya que UGT «no es un partido político» y agrega una opinión «personal» al afirmar que «la política se está yendo un poco de madre».
En su papel sindical, según reitera Cristóbal Medeiros, UGT seguirá en el diálogo social, donde es en este momento la única central participante junto a la patronal en la mesa relativa al plan de la Xunta para combatir los efectos del absentismo en las empresas gallegas. La CIG lleva años mostrando su firme rechazo a este foro y CC.OO. lo abandonó para mostrar su oposición a cómo se estaba elaborando el plan.
Para justificar su presencia, el líder de UGT incide en que lo hacen «por respeto a las instituciones» y porque ese diálogo lo mantienen «con la Xunta, independientemente de la persona que esté» al frente de Emprego.
Por último, en relación con la sanción impuesta a la bodega, y sobre si demandarán medidas en relación con las empresas de trabajo temporal (ETT), responde que «si se cometió una ilegalidad, persígase», pero señala que «ya existe» una regulación, si bien admite que «nunca es suficiente».

