Reganosa ha sido elegida por RWE, la segunda mayor energética de Alemania, para operar y mantener una nueva terminal de regasificación en Brünsbuttel, en la desembocadura del río Elba.

Según informa la multinacional gallega en un comunicado, Reganosa «será pieza clave en el plan del Gobierno germano para incrementar la autonomía energética del país» como alternativa al consumo de gas ruso.

RWE está habilitando en Brünsbuttel una regasificadora flotante (FSRU) que permitirá a Alemania diversificar por mar su actual abastecimiento energético. De la naviera Höegh, esta unidad ha llegado este viernes a destino y dispone de capacidades para almacenar a bordo hasta 170.000 metros cúbicos de GNL (gas natural licuado), así como para emitir a la red anualmente 5 bcm (miles de millones de metros cúbicos) de gas natural.

Así, se espera que entre en funcionamiento en las próximas semanas. Su puesta en marcha ha requerido obras de adaptación en un muelle ya existente y la construcción de un ramal de tres kilómetros de conexión con la red de alta presión de gasoductos de Alemania.

«Como resultado de un proceso de evaluación de operadores europeos, RWE ha confiado a Reganosa la supervisión de los trabajos previos a la entrada en servicio de estas instalaciones. Asimismo, la ha escogido para operar y mantener la planta a lo largo de los próximos años», valora Reganosa.

El despliegue sobre el terreno de personal de la compañía comenzó en el cuarto trimestre de 2022. En la fase previa a la puesta en marcha de la terminal, entre otras tareas, Reganosa ha llevado a cabo labores de consultoría técnica, preparación de contrataciones y en relación con la obtención de permisos.

«ORGULLOSOS»

«Estamos muy orgullosos de poder contribuir con nuestro conocimiento y experiencia a este proyecto que requiere de nosotros ser muy ágiles a la par que fiables. Nos complace colaborar con RWE y el resto de los socios en este desafío que supone incrementar la autonomía energética de Alemania», asegura el director general de Reganosa, Emilio Bruquetas.

«Estamos acostumbrados a trabajar en ecosistemas colaborativos. La cooperación es clave para dotar a Europa de seguridad de suministro, sobre todo en el convulso escenario actual», ha apostillado.

Reganosa, que inició su expansión internacional en 2015, ha operado en los últimos años en 22 países de cuatro continentes y ha triplicado su plantilla en el último lustro.

Además de su propia terminal en Mugardos (A Coruña), el grupo es adjudicatario de la gestión de tres tipos de terminales de GNL: totalmente a flote, las de Alemania y Tema (Ghana); completamente en tierra, la de Oristano (Italia); y mixta, la de Delimara (Malta). Son instala- ciones con un amplio rango de almacenamiento: desde los 9.000 hasta los 300.000 metros cúbicos.