La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, ha asegurado este viernes en Santiago que la subida del SMI ha servido para que la brecha salarial entre hombres y mujeres haya descendido dos puntos hasta situarse, aproximadamente, en el 20%. Aunque esto es «una buena noticia», ha lamentado que el dato refleja que «la gran mayoría de las personas que cobran el SMI son mujeres».
Cristina Antoñanzas ha hecho declaraciones a los medios antes de intervenir en la asamblea ‘El impacto de la reforma laboral en las mujeres’, organizada por el sindicato en Galicia, donde ha abordado asuntos como la reforma laboral, la Ley de Teletrabajo o legislaciones como la subida del SMI o los reales decretos 901 y 902 sobre planes de igualdad e igualdad retributiva y sus efectos en el mercado laboral.
La vicesecretaria general de UGT ha puesto en valor el «diálogo social» que han llevado a cabo desde 2019 sindicatos, Gobierno y empresarios como marco para adoptar medidas como la reforma laboral o el aumento del Salario Mínimo Interprofesional que, según Antoñanzas, han supuesto un «importante avance» en materia de igualdad.
LA REFORMA LABORAL, «UN PUNTO DE INFLEXIÓN»
Asimismo, la vicesecretaria general de UGT ha asegurado este viernes que la reforma laboral supone «un punto de inflexión para conseguir la «igualdad real» en los centros de trabajo este 2022.
Además, ha reivindicado la recuperación de la prevalencia del convenio del sector por encima del convenio de empresa y ha asegurado que esto va a hacer que las mujeres en España puedan recuperar «hasta 7.000 euros» en sus percepciones salariales.
Pese a esto, Antoñanzas ha instado a empresas y administraciones a que continúen impulsando otras medidas como «los planes de igualdad» y «la igualdad retributiva» en las negociaciones colectivas.
En este sentido, ha mostrado la importancia de que «de una vez por todas» las empresas de más de 50 trabajadores pongan en marcha los planes de igualdad y así se pueda obtener «una fotografía» de lo que sucede en una entidad en cuanto a las clasificaciones profesionales, quién solicita las excedencias o, por ejemplo, si existe discriminación por razón de sexo.
Del mismo modo, ha reconocido que «aún queda trabajo por hacer» y que es necesario «seguir reivindicando» cuestiones como «igual salario para trabajos de igual valor».

