La CIG ha denunciado la comunicación por parte de Ferroatlántica de la intención de paralizar un horno en la fábrica de Sabón «y que probablemente derivará la producción a otras plantas que el grupo tiene fuera del Estado español porque considera insostenible el actual precio de la energía».
En un comunicado, la sección sindical reclama a la empresa «que no utilice el coste de la electricidad como justificación para destruir empleos y deslocalizar la producción, habida cuenta la rentabilidad que está obteniendo por la buena situación del mercado de silicio y que saca la materia prima de minas gallegas como la de cuarzo de Serrabal».
«El crecimiento de la demanda y la subida del precio del silicio en el mercado auguraban que este sería el año de la recuperación para la fábrica de Sabón». «De hecho, la empresa comenzó 2021 arrancando el horno 3 y logrando beneficios en el primero trimestre», argumenta la CIG.
Sin embargo, añade que, ahora, «a causa del imparable alza en el precio de la electricidad, la dirección decidió paralizar la actividad de un horno y ya advirtió que probablemente derive la producción de Sabón a otras plantas. Esta medida implica, además, el despido del personal eventual y del personal de las empresas auxiliar por la falta de carga de trabajo», apostilla.
En este contexto, la CIG reclama a los gobiernos central y autonómico «medidas urgentes para poner en marcha una tarifa industrial más justa, competitiva y predecible que remate con la permanente amenaza a la continuidad productiva y a los empleos en el sector electrointensivo».

