La portavoz de Política Social del BNG en el Parlamento, Olalla Rodil, ha denunciado el «retraso» de la convocatoria del Programa Respiro Familiar y un presupuesto «claramente insuficiente para atender todas las solicitudes que se presentan».
Tal y como ha trasladado el BNG en una nota de prensa, Rodil ha criticado el retraso de la convocatoria de las ayudas, dirigidas a personas cuidadoras habituales no profesionales que atienden de forma continuada a una o más personas dependientes o con discapacidad.
«Muchas familias se están poniendo en contacto con el BNG para mostrar su preocupación, porque sin las ayudas de la Xunta les resulta muy difícil poder contratar un servicio de atención domiciliaria, una plaza en un centro de día o en un centro para personas con discapacidad», ha subrayado.
Olalla Rodil ha remarcado que se trata de un programa «muy necesario», ya que permite a los beneficiarios disfrutar de unos días de descanso con la garantía de que las personas dependientes o con discapacidad están «bien atendidas».
El programa incluye ayudas de hasta un máximo de 1.000 euros para contratar un servicio de atención domiciliaria o una plaza en un centro de día, o de hasta 1.500 euros en caso de optar por una residencia.
En este sentido, la nacionalista galega ha exigido una mayor dotación económica para el programa, debido a que el presupuesto actual apenas supera el millón de euros. Una cantidad que, ha apuntado, «resulta claramente insuficiente para atender todas las solicitudes que se presentan».
«En años anteriores la Xunta dio por concluidas las ayudas por agotamiento del crédito, sin haber finalizado siquiera el plazo de presentación de solicitudes. El déficit de ayudas o de plazas a las que trasladar a las personas dependientes o con discapacidad está dejando a miles de gallegas y gallegos fuera, excluidos de este servicio tan necesario», ha enfatizado.
En este punto, ha recordado que el Observatorio de Dinamización Demográfica, en su último informe sobre longevidad y envejecimiento, ya advertía de la «carencia de programas de respiro» para personas cuidadoras, estimando que entre el 80 % y el 90 % de la población que los necesita no dispone de ellos.
A mayores, ha añadido que, entidades como Aspanemi, han denunciado la «imposibilidad» de encontrar plazas en residencias y centros de día dirigidos a personas con discapacidad en Galicia para poder contratar estos servicios de respiro. Esto, ha señalado, les obliga a recurrir a centros de fuera de la comunidad, con costes «difícilmente asumibles para las familias gallegas».
Por todo ello, Olalla Rodil ha reclamado a la Xunta que convoque de manera «inmediata» y con la dotación presupuestaria «suficiente» la orden de ayudas de este programa que, en años anteriores, se publicaba en abril o mayo.

