La Xunta, a través de Augas de Galicia, está movilizando medios humanos y recursos del programa de mantenimiento fluvial, entre ellos barreras anticontaminación, para reforzar las labores de contención y minimizar el riesgo de nuevos episodios de vertido a raíz de la rotura de una balsa de purines en una explotación ganadera en el ayuntamiento de Tordoia.
El incidente, comunicado por el propietario a través del 112 este lunes 14 de septiembre, provocó que una parte importante del material almacenado se filtrase por las fincas contiguas a la granja alcanzando el río Bustelo, a la altura de Santaia.
Ante esta situación, las medidas inicialmente adoptadas en el punto de origen, incluyendo la formación de diques de tierra y la habilitación de una balsa temporal de retención, permitieron contener parte del material y evitar que siguiese saliendo.
Augas de Galicia envió personal del programa de control de vertidos para inspeccionar la zona y hacer un seguimiento sobre el terreno de la evolución de la situación. Los técnicos del organismo hidráulico comprobaron hoy que el vertido se había extendido ya a los ríos Paradela y Lengüelle, motivo por lo que se tomó la decisión de movilizar medios y recursos autonómicos adicionales en los canales afectados para evitar el avance del vertir.
ZONA AFECTADA
En estos momentos, la afección detectada se localiza en un tramo de unos tres kilómetros aguas abajo del punto de vertido, con incidente constatado en los ríos Bustelo, Paradela y Lengüelle.
Los equipos desplegados continúan a ejecutar actuaciones de seguimiento, contención y retirada del material contaminante, contando, además, con la colaboración de Veolia (empresa encargada de la gestión de la estación de tratamiento de agua potable de Santiago), que está poniendo medios complementarios para reforzar el control de la situación.
De acuerdo con los trabajos de inspección realizados en la mañana de hoy, la afección aún no alcanzó el río Tambre. Asimismo, la distancia estimada entre el punto más avanzado donde se detectó la presencia de purines y la captación de abastecimiento de Santiago de Compostela es de unos 20 kilómetros.
«A lo largo de la tarde de hoy, en todo caso, se completarán las tomas de muestras y los análisis de los distintos puntos de control establecidos en los canales afectados, cuyos resultados permitirán evaluar con mayor precisión la evolución de la afección y determinar si el material contaminante ya movilizado puede suponer algún riesgo para la captación de abastecimiento», precisa la Xunta.
«Hoy por hoy, debido al escaso caudal circulante en los ríos y a las bajas velocidades de transporte asociadas, resulta prudente esperar a los resultados analíticos antes de emitir una valoración definitiva», señala, en concreto, la Consellería de Medio Ambiente.
SEGUIMIENTO
«Desde Augas de Galicia se continuará realizando un seguimiento permanente del incidente», remarca. Por último, con relación a la situación actual de la balsa que provocó el incidente, afirma que «desde esta mañana ya no vierte».
Según la información facilitada por los titulares de la explotación, se está procediendo a su vaciado completo mediante la retirada de los purines restantes (aproximadamente la mitad de los 1,3 millones de litros que almacenaba) por parte de un gestor autorizado, con el objeto de evitar nuevos riesgos de filtraciones o derrumbamientos.

