El eurodiputado del PSdeG, Nicolás González Casares, ha destacado que, con la aprobación por el pleno del Parlamento Europeo del informe sobre la modificación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés), «la industria gallega y, concretamente, los sectores del acero y el aluminio salen reforzados y con más garantías» frente a la competencia de terceros países.
Así lo ha trasladado en un comunicado tras la votación registrada este martes en la sesión plenaria del informe sobre el CBAM, cuyas negociaciones lideró el Grupo de los Socialistas y Demócratas. Un documento que fue aprobado por amplia mayoría y que, conforme ha señalado, constituye el mandato del Parlamento para las negociaciones en trílogos.
González Casares ha manifestado su satisfacción porque el informe aumenta la cobertura del CBAM a aproximadamente 180 productos transformados intensivos en acero y aluminio (como maquinaria, componentes de vehículos, electrodomésticos y equipos de construcción) para evitar que los productores europeos que utilizan estos materiales como insumos trasladen su producción a países con menores exigencias climáticas.
También, en respuesta a las peticiones del sector, ha señalado que dos enmiendas presentadas por el Grupo Socialista extienden la cobertura a la chatarra de aluminio y ajustan a la baja el umbral de exención de 50 a 5 toneladas, algo que penalizaba especialmente a la industria española y gallega.
Para González Casares, con este informe se da un «paso fundamental» para proteger especialmente «al sector del aluminio gallego y los miles de empleos que de él dependen», algo que, ha dicho, estuvo en riesgo por las posiciones «ideológicas y sectarias» del PP, que hasta última hora de ayer no aclaró si finalmente daría su apoyo a las enmiendas.
«La ideología negacionista que profesa el PP español para emular a la ultraderecha no puede anteponerse a los intereses de los trabajadores y empresas de Galicia. El CBAM es un instrumento para proteger a la industria del aluminio gallega, española y europea, frente a productos de terceros países menos respetuosos con el medio ambiente. Ahora toca defender estos avances frente al Consejo», ha concluido.

