El exconselleiro do Mar Alfonso Villares ha tomado este martes posesión de su cargo como nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo, en sustitución de Javier Arias, que llevaba seis años representando al Gobierno gallego en la provincia lucense.
Tras el archivo de su causa por supuesta agresión sexual, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha recuperado al que también fuera regidor de Cervo para primera línea política. Él ha asumido el cargo con la reivindicación de que lleva «el servicio público en la sangre» y con el objetivo de «estar al lado de los ciudadanos».
En su discurso, el nuevo delegado ha destacado su vinculación con la política desde joven y sus diferentes facetas desde su papel como concejal hasta ser conselleiro. Agradeció al presidente Rueda «la confianza que ha depositado» en él y a las personas «que en todo este tiempo» le han dado «muestras de afecto y apoyo».
Villares ha hecho también una valoración de la provincia, de la que se declara «muy orgulloso» y cuya situación espera «contribuir a mejorar».
En un acto breve, el ahora nuevo delegado en Lugo ha jurado su cargo en el salón de actos del edificio Multiusos ante el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, y junto al delegado saliente, menos de 24 horas después de que se hiciese público el nombramiento, en el Consello de la Xunta del lunes.
Entre el público ha destacado la presencia de otros dos conselleiros más, el de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y la de Medio Rural, María José Gómez, compañeros en los dos años de legislatura en los que estuvo encargado de la cartera de Mar, antes de la denuncia por supuesta agresión sexual presentada por una conocida presentadora que le llevó a dimitir.
En el acto ha intervenido el conselleiro de Presidencia, que ha despedido a Javier Arias, al que ha agradecido «el gran trabajo realizado, para hacer más cercana la institución». A Arias ha deseado suerte en sus «próximas ocupaciones», sobre las que no ha querido manifestarse el responsable territorial de la Xunta cesante.
BIENVENIDA A «SU CASA» CON «LOS BRAZOS ABIERTOS»
Calvo ha dado la bienvenida a Villares de nuevo al Gobierno, «a la que es su casa», recordando su paso por distintos cargos representativos como alcalde de Cervo, presidente de la Fegamp y conselleiro de Mar, entre otros. De él ha destacado su perfil de «servicio público», su «conocimiento perfecto de la provincia y del Gobierno» y su «empatía, formación y experiencia».
«Estamos con los brazos abiertos porque formas parte del Gobierno y confiamos en ti para representarnos en la provincia de Lugo», ha concluido Calvo.
«SOY INOCENTE DE CUALQUIER TIPO DE CAUSA»
El ya nuevo delegado de la Xunta en Lugo ha comparecido ante los medios de comunicación presentes en el acto tras la toma de posesión para asegurar que el nombramiento le «tomó por sorpresa» y que se lo comunicaron casi sin tiempo. En una breve exposición ha manifestado su intención de continuar con una relación de «cercanía» con los vecinos y de trabajo en equipo.
«Siempre con humildad, el objetivo es aportar mi grano de arena, y que este sea muy grande, para que nuestros vecinos puedan estar mucho mejor», ha señalado.
No ha querido valorar la proximidad de las elecciones en este nombramiento y se ha remitido a sus declaraciones de hace un mes sobre la acusación que había sobre él. «Soy inocente de cualquier tipo de causa que en algún momento se ha podido señalar», ha insistido, afirmando que su objetivo es «responder a las expectativas que el Gobierno gallego ha puesto en mí».

