La Xunta ha formulado el informe de impacto ambiental del proyecto de ampliación del centro de almacenamiento y valorización de residuos no peligrosos en la parroquia de Ove, en Ribadeo (Lugo) y concluye que «no son previsibles efectos adversos significativos sobre el medio ambiente» y, por lo tanto, no considera necesario someterlo a evaluación ordinaria.
El promotor, Gestión Gratelu, proyecta la ampliación de una instalación existente de almacenamiento y valorización de residuos no peligrosos en la parroquia de San Xoán de Ove, al este del municipio de Ribadeo.
El objetivo es incrementar la capacidad de producción de la planta e incorporar nuevos residuos «de naturaleza similar a los gestionados en la actualidad».
Las obras supondrán la ampliación de un centro preexistente, en unas parcelas desprovistas de vegetación de interés y «ya alteradas en buena parte».
«Los residuos que se tratarán en la planta son no peligrosos, aunque se prevé el almacenamiento de una pequeña cantidad de residuos peligrosos que pueden llegar a la instalación mezclados con el resto o que se pueden generar en los procesos», según recoge la resolución.
En relación a las afecciones a la atmósfera, la Xunta espera «un aumento de las emisiones de polvo y de ruido, tanto en las fases de construcción, como en la fase de explotación de la infraestructura por los propios procesos de valorización».
Con todo, indica que la propuesta de medidas correctoras previstas tanto en el documento ambiental como en el condicionado de este informe de impacto ambiental «minimizarían los efectos detectados».

