«Asegurar» los «máximos niveles» de docencia en gallego en todas las etapas educativas, garantizar el conocimiento del gallego entre los trabajadores de los servicios públicos y «recuperar el papel normalizador» de la Televisión de Galicia (TVG). Estas son algunas de las cerca de 300 medidas recogidas en el protocolo ‘Lingua Vital’, elaborado por 57 entidades sociales para frenar la «emergencia lingüística».
El proceso, liderado por la Plataforma Queremos Galego, ha culminado este sábado en la Praza da Quintana, en Santiago de Compostela, con una asamblea multitudinaria en la que los centenares de asistentes han manifestado su apoyo al contenido. El protocolo se puede consultar de forma digital y ha sido distribuido en papel entre los presentes.
El portavoz de Queremos Galego, Marcos Maceira, quien se encargó de clausurar el acto, trasladó a los medios de comunicación su propósito de que la ciudadanía sea «la protagonista de revertir la situación de la lengua gallega», cuyo uso ha sido superado por el castellano, según una encuesta del Instituto Galego de Estatística (IGE) de octubre de 2024 a la que él mismo hizo referencia.
«En este tiempo, la Xunta no solo no ha hecho nada, sino que ha hecho todo para revertir la oficialidad de la lengua gallega», ha censurado Maceira. Ese es el motivo por el que iniciaron este proceso, que ha sido apoyado por otras 396 organizaciones, además del medio centenar que participaron directamente en su confección.
PRÓXIMO RETO: APLICACIÓN DEL PROTOCOLO
A partir de ahora, la plataforma marca un «nuevo reto»: aplicar y ejecutar las medidas propuestas en este protocolo. Para ello, elaborarán una planificación y un calendario y medidas de evaluación y corrección para facilitar el seguimiento de su cumplimiento, que, en buena parte, requieren de la participación de la Administración autonómica.
«Este es el trabajo que hemos hecho por vosotros. Por favor, copiadlo», ha clamado la coordinadora de Queremos Galego, Celia Armas, que, junto a Mónica Fernández Valencia y Xosé Henrique Costas, defendió el proceso sobre el escenario de la Quintana. A él también se subió el presidente del presidente del Centre Internacional Escarré per a las minorías étnicas i nacionals (CIEMEN), David Minoves.
«Son medidas que, si tienen implicación de las instituciones –y van a tener con seguridad y con certeza la implicación de las entidades sociales–, van a provocar un movimiento a favor del gallego y una acción desde la propia sociedad a favor del galego», ha instado Maceira, que ha asegurado que el pueblo gallego «no va a quedar a la espera de lo que haga la Xunta de Galicia».
300 MEDIDAS
El protocolo ‘Lingua Vital’ parte de los objetivos del Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega de 2004 y de acuerdos internacionales –como la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos o la Carta Europea de las Regiones Minorizadas– para llegar a cerca de 300 medidas, divididas en hasta ocho categorías.
Como urgentes, las entidades han marcado, entre otros, la derogación del decreto 79/2010, para el plurilingüismo en la enseñanza no universitaria, y piden la aprobación de uno nuevo que «asegure los máximos niveles de docencia en gallego» en todas las etapas educativas.
En el ámbito de la administración y servicios públicos, reclaman una «oferta positiva en gallego» en todos ellos, la disposición de la lengua en programas informáticos e información y el conocimiento del idioma por todo el personal público.
Al respecto de la cultura y el ocio, piden «recuperar el papel normalizador» de la TVG, «fortalecer» el sistema literario y editorial y que se promueve el uso del gallego en actividades deportivas de tiempo libre y extraescolares.

