Amancio Ortega regresa al exclusivo ‘top 10’ de las mayores fortunas del mundo y se afianza en la décima posición como el único español en la lista, con un patrimonio valorado en 148.000 millones de dólares (127.945 millones de euros), según la última actualización del ranking mundial de multimillonarios de Forbes.
En concreto, Forbes ajusta su ranking cada minuto, según los movimientos de la bolsa, lo que hace que la posición de Ortega fluctúe constantemente y compita diariamente con figuras como los herederos de Walmart o Steve Ballmer, el exdirector ejecutivo de Microsoft.
El ranking lo sigue liderando Elon Musk, con un patrimonio de 839.000 millones de dólares (724.965 millones de euros), seguido por los cofundadores de Google Larry Page, con 257.000 millones de dólares (222.035 millones de euros) y Sergey Brin, con 237.000 millones de dólares (204.740 millones de euros), el presidente ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, con 224.000 millones de dólares (193.524 millones de euros), y completando el ‘top 5’ con el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, con 222.000 millones de dólares (191.805 millones de euros).
En el sexto lugar se sitúa el exdirector ejecutivo de Oracle, Larry Ellison, con algo más de 190.000 millones de dólares (164.150 millones de euros).
En esta línea, el presidente y director ejecutivo de LVMH, Bernard Arnault, ocupa la séptima posición a nivel mundial y la primera en Europa con un patrimonio de 171.000 millones de dólares (147.266 millones de euros), seguido por el presidente y director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, con 154.000 millones de dólares (133.969 millones de euros), y el presidente de Berkshire Hathaway, Warren Buffett que cuenta con un patrimonio aproximado que 149.000 millones de dólares (128.000 millones de euros).
Entre 2013 y 2017, Ortega se consolidó en el segundo puesto y llegó incluso a liderar brevemente el ranking mundial como número uno, antes de iniciar una etapa de transición marcada por el empuje de Silicon Valley. En ese periodo, su fortuna se estabilizó en torno al sexto lugar entre 2018 y 2020, para después salir del ‘Top 10’ y tocar su suelo en 2022, cuando descendió hasta la posición 23. Desde entonces ha protagonizado una remontada gradual que culmina ahora con su regreso oficial al ‘trono’ de los diez más ricos del mundo.
UNA FORTUNA CONSTRUIDA POR EL SECTOR TEXTIL E INMOBILIARIO
El cambio de posición de Ortega coincide con la presentación de resultados de Inditex, que anuncia un beneficio récord de 6.220 millones de euros en 2025, un 6% más.
La textil en los últimos cinco años, ha elevado el dividendo un 88%, lo que ha beneficiado de manera directa a su principal accionista. De esta forma, Ortega ingresará este año 3.234 millones de euros en concepto de dividendos de la compañía, por encima de los 3.104 millones de euros que percibió por este concepto el año pasado.
En total, la compañía retribuirá este año a sus accionistas con más de 5.454 millones de euros, tras elevar un 4,1% el dividendo, hasta 1,75 euros por acción.
El fundador de Inditex, que controla el 59,294% de la compañía, equivalente a un paquete de 1.848 millones de acciones, invierte parte de los dividendos que recibe de Inditex en el sector inmobiliario, y cuenta con la mayor cartera de inmuebles en manos privadas, con alrededor de 130 activos repartidos en trece países.
En 2025, Amancio Ortega ha cerrado diez adquisiciones inmobiliarias valoradas en más de 1.655 millones de euros, culminando el año con la compra de un edificio en Vancouver por 680 millones, donde refuerza su papel como casero de Amazon.
Previamente, el fundador de Inditex ya se había convertido en el dueño de sedes de gigantes tecnológicos como Meta (Facebook) y casero de medios de comunicación como el prestigioso semanario británico ‘The Economist’, además de bancos y marcas de lujo.
De esta forma, el fundador de Inditex posee hoteles, naves logísticas, bloques residenciales o centros comerciales, entre otras propiedades, repartidos en países como España, Estados Unidos, Francia, Canadá o Corea.
Asimismo, Ortega será parte del consorcio liderado por el fondo Macquarie para comprar la totalidad del ‘holding’ logístico australiano Qube mediante una oferta vinculante de 11.700 millones de dólares australianos (6.895 millones de euros).

