El hombre detenido el pasado lunes tras pinchar las ruedas de más de una docena de vehículos en Carballo (A Coruña), se ensañó con uno de los coches, el de su expareja, y causó daños a los demás para ‘camuflar’ su verdadero objetivo.
Así lo ha concluido la Guardia Civil, que ha informado que el arrestado, un vecino de Zas, tenía en vigor una orden de alejamiento de la mujer. Pese a ello, se acercó a la ‘zona de exclusión’, quebrantando esa orden, y pinchó las cuatro ruedas de su coche y dañó otros 12.
Los hechos se descubrieron el pasado sábado, cuando los agentes acudieron a la Avenida de Finisterre, alertados porque varios coches habían aparecido con las ruedas pinchadas. La Policía Local inspeccionó la zona, constató la presencia de 13 coches dañados, y dio aviso a la Guardia Civil, que inició las pesquisas.
El hecho de que solo uno de los vehículos tenía dañados los cuatro neumáticos llamó la atención de los investigadores, mientras que el resto de coches parecía presentar daños aleatorios. Este indicio de «especial ensañamiento» hizo pensar a la Guardia Civil que no se trataba de un simple acto vandálico.
Al identificar a la dueña del coche más perjudicado, comprobaron que era una víctima de violencia de género, que tenía en vigor una orden de alejamiento que afectaba a su expareja.
La Guardia Civil identificó a ese varón como supuesto autor del ataque, que se produjo a menos de 150 metros del domicilio de la mujer, por lo que detuvieron al sospechoso por un delito de daños y por quebrantar la orden de alejamiento.
El hombre, que tiene antecedentes policiales por delitos de violencia de género y quebrantamientos previos, utilizó los daños a una docena de coches para tratar de ‘camuflar’ su verdadero objetivo, que era el vehículo de su expareja. El detenido pasó a disposición del juzgado de Violencia sobre la Mujer de Carballo.

