El abogado de la plataforma de víctimas del accidente del tren Alvia ocurrido en Angrois (Santiago) en julio de 2013, Manuel Alonso Ferrezuelo, ve «paralelismos» con el siniestro de Adamuz, en el caso de que se confirme que hubo avisos de maquinistas y si no se analizó el riesgo en la vía.
En declaraciones a Europa Press, este letrado lamenta que «otra vez» haya «tantas víctimas» en un accidente «de esta magnitud», tan solo 13 años después del descarrilamiento que dejó 80 muertos en la curva de A Grandeira, en la capital gallega.
«Lo que más me molestaría es que también se hubiera avisado», afirma, en relación al hecho de que «al parecer» maquinistas notificaron el estado de la vía en Adamuz, cosa que también ocurrió en Angrois, donde un jefe de maquinistas había alertado de la peligrosidad de la curva. «Si eso es verdad, tela», advierte.
También apunta a la inversión para realizar mejoras que se acababa de hacer en la línea Madrid-Sevilla, en parte con fondos europeos. «Habrá que ver cómo se hizo, y si hubo estudio de riesgos», destaca.
Por su parte, ve «vital» la investigación que haga el juez instructor, con inspección técnico-ocular en las primeras horas, toma de declaraciones y «luego» analizando la información de las cajas negras. Si hay cámaras que grabaron también «puede ser relevante», según constata.
LA CIAF, EN TELA DE JUICIO
En lo que respecta a la investigación que ya ha comenzado la CIAF, la comisión de investigación de accidentes ferroviarios, que está adscrita al Ministerio de Transportes, subraya que «garantizada su independencia no está», precisamente por esta «dependencia» y la vinculación de sus miembros con Renfe y Adif.
Durante años, las víctimas del siniestro de Angrois reivindicaron «verdad y justicia», y Europa atendió sus demandas censurando el informe que realizó en su día la CIAF sobre el accidente del Alvia.
Tanto la Agencia Ferroviaria Europea como la Comisión pidieron que la investigación oficial del Estado (la de la CIAF) analizase más causas en este siniestro además del exceso de velocidad, pero el organismo rechazó elaborar un nuevo documento.
Por su parte, la justicia acabó condenando al maquinista y al ex alto cargo de Adif responsable de la seguridad en su momento, al determinar que él también fue autor de 79 delitos de homicidio por imprudencia profesional al no constar un análisis de riesgos del tramo de la curva, desprovisto del máximo sistema de seguridad. De haberlo, según la jueza, el accidente no se habría producido. Contra la sentencia se interpusieron 108 recursos y está pendiente la resolución estos días de la Audiencia Provincial de A Coruña.

