Ourense ha acogido este jueves la tercera jornada de huelga en lo que va de año protagonizada por los trabajadores de la empresa Sociedad Textil Lonia –cuyas marcas principales son Carolina Herrera y Purificación García– para exigir mejoras en sus salarios y condiciones laborales.
En declaraciones a los medios, el secretario de UGT FICA, Manuel González, denuncia que «quieren moda de lujo a precios imposibles», pero con las trabajadoras «con salarios mileuristas».
Así se ha expresado frente a la sede de UGT en Ourense, desde donde ha arrancado la marcha a las 12.30 al grito de «trabajo Textil Lonia, salarios de coña», para terminar de nuevo en el parque de San Lázaro en la ciudad.
Según ha informado Manuel González, la huelga ha contado con un seguimiento de alrededor del 80%. «En 25 años es la primera vez que las trabajadoras están organizadas para exigir mejoras en las condiciones laborales», ha añadido.
Tras una asamblea en sala sindical, la respuesta de trabajadores ha sido «contundente» ante la iniciativa de «continuar con la lucha», tal y como ha explicado la secretaria comarcal de la CIG en Ourense, Xulia González. En concreto, a partir de la próxima semana, los trabajadores llevarán a cabo «concentraciones a diario» frente a las tiendas de Carolina Herrera y Purificación García en la ciudad.
Se trata de una jornada que se suma a otras dos realizadas el 5 de enero y este pasado miércoles, así como dos parones durante el mes de diciembre, tras haber mantenido los trabajadores una reunión con representantes de la empresa este martes.
LAS DEMANDAS
Según ha informado Xulia González, las principales demandas son de índole económico, con trabajadores que «llevan más de 20 años en esta empresa» y «cobran un salario líquido de 950 o 970 euros». «Es algo triste, irrisorio y precario cuando en una tienda ves un bolso que tiene un coste de 3.000 euros», ha añadido. Asimismo, los trabajadores exigen «mayor flexibilidad horaria» para aquellos que «puedan tener problemas de conciliación» familiar.
«Nuestra reivindicación es para mejorar las condiciones de todas las personas que trabajan en Textil Lonia, porque hay un acoso brutal y unas exigencias que no se pueden permitir», ha lamentado Xulia González. En esta línea, ha explicado que durante la reunión mantenida con la empresa este pasado martes, «el único esfuerzo que hizo fue ofrecer dos euros más, para un café».
«Es algo ridículo, no se puede permitir», ha añadido Xulia, que ha explicado que los trabajadores pusieron sobre la mesa una contrapropuesta a la espera de que «la empresa recapacite». «Es un insulto para las personas trabajadoras, que son las que defienden los beneficios que tiene la empresa a diario y que están teniendo una prisión y exigencias brutales, no solo a nivel físico, sino también psicológico», ha lamentado.

