El centro de menores en el que falleció este lunes un niño de 8 años, tras precipitarse por una venta a una altura de 15 metros, fue inspeccionado por última vez el pasado mes de noviembre, sin que se detectasen problemas estructurales o de personal más allá de algunas humedades, según han apuntado a Europa Press fuentes de la Xunta.
La conselleira de Política Social, Fabiola García, ha expresado este martes el «más sentido pésame» del Gobierno gallego por el fallecimiento de este niño, que «se precipitó de forma accidental por una ventana», y ha señalado que desde el «primer momento» se activó un equipo psicológico de urgencia para atender tanto a los trabajadores del centro como a los otros niños internos «en estos momentos tan duros».
La Consellería de Política Social mantiene activa una investigación para «esclarecer lo que sucedió» y determinar si en el centro se cumplían todos los parámetros. Para ello, están «en contacto permanente tanto con la propia entidad como con todo el equipo de trabajadores». De forma paralela, hay una investigación abierta por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y el Tribunal de Instancia de Corcubión. Los indicios, por el momento, apuntan a una caída accidental, explican fuentes próximas.
El centro en el que residía el menor había pasado la última inspección en noviembre de 2025 y en ésta se determinó que las instalaciones y ratios eran los correctos. Únicamente se notificó la presencia de humedades en alguna estancia, pero ningún extremo que pudiese estar relacionado con este suceso, señalan fuentes de la Xunta.
HECHOS
Los hechos ocurrieron alrededor de las 17.00 horas de este lunes en el centro de menores Nosa Señora do Carme, ubicado en los alrededores de la playa de A Ribeira, en Fisterra (A Coruña). Al parecer, el niño, de ocho años, se precipitó desde una de las ventanas del centro, a una altura de 15 metros, y cayó sobre un vehículo aparcado en la calle.
Fuentes de la administración autonómica consultadas por Europa Press apuntaron que el suceso ocurrió «de forma accidental» y que el centro confirmó que el menor «estaba siendo acompañado en ese instante». El centro cuenta con 12 plazas de acogida y 13 trabajadores.

