Las inundaciones han vuelto a golpear a la rúa do Santo, en la parroquia pontevedresa de Lourizán, un problema que se repite cada vez que las lluvias intensas coinciden con la pleamar.
Así, este martes la Policía Local ha alertado nuevamente de una importante acumulación de agua en la zona, un punto negro ya habitual para los vecinos.
La situación ha llevado a la Asociación Estriceres y a los residentes afectados a alzar la voz. Aseguran sentirse «completamente desamparados» ante la falta de soluciones por parte de las administraciones competentes, principalmente Augas de Galicia y el Ayuntamiento de Pontevedra.
«No es que estemos desesperados, es que la situación es desesperadísima», han denunciado desde la asociación, que teme que la inacción pueda «provocar una desgracia».
Mientras, el portavoz municipal del PP de Pontevedra, Rafa Domínguez, acompañado por el concejal Martín Martínez, ha visitado este martes las calles Padre Fernando Olmedo y O Santo para presentar una moción en la que reclama al gobierno local del BNG una partida urgente de 500.000 euros destinada a vecinos y negocios afectados por las recientes inundaciones.
Allí, Domínguez ha acusado al alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, de eludir responsabilidades ante las deficiencias del sistema de saneamiento, «que no está adaptado a la realidad actual y agrava los episodios de anegamientos cada vez que llueve con intensidad».
Por todo ello, el PP ha exigido una actuación inmediata para resolver «el colapso de las redes más problemáticas» y ha reclamado también una mayor implicación del Ayuntamieto en el proyecto de áreas de inundación controladas en Valdecorvos, en colaboración con la Xunta.
Asimismo, el portavoz popular ha subrayado que la eficacia de estas medidas depende del compromiso municipal y ha reclamado una solución «estructural y duradera» para los puntos con mayor riesgo hídrico, un problema que, ha asegurado, se arrastra desde hace décadas en la ciudad.
PERMISOS DE ADIF
Por su parte, el concejal de Obras e Infraestruturas, César Mosquera, ha manifestado que el gobierno local tiene las manos atadas en la rúa do Santo, ya que, según ha apuntado, no pueden hacer nada sin el permiso de ADIF, recordando que los terrenos donde se originan las inundaciones pertenecen al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias.
El Ayuntamiento ha identificado dos causas principales del problema: por un lado, el incremento del caudal del regato entubado tras la puesta en servicio de la variante de Marín en 2012, que recoge ahora más agua, y, por otro, la insuficiencia de la tubería que cruza bajo la vía del tren en Os Praceres y de la arqueta existente.
La situación se ve además condicionada por el proyecto para eliminar los pasos a nivel de la plaza de Os Praceres, una obra adjudicada pero sin plazos definidos y que responde a una sentencia firme del Tribunal Supremo. Mientras esta actuación siga pendiente, el Ayuntamiento ha asegurado que no puede intervenir para mejorar el saneamiento en la rúa do Santo.
Con todo, el gobierno local ha señalado que, si ADIF declarase la obra inejecutable, se abriría un nuevo escenario que permitiría corregir las deficiencias heredadas de la obra ferroviaria al puerto. Entre las soluciones planteadas está la sustitución del actual tubo de 800 milímetros por otro de 1.200, además de la mejora de las arquetas, una actuación que podría reducir de forma notable las inundaciones. El coste estimado rondaría los 250.000 euros.
Por el contrario, discrepa de este análisis el portavoz del grupo municipal socialista, Iván Puentes, que ha sostenido que las inundaciones en esta calle se deben «fundamentalmente» al atasco en una tubería de aguas pluviales que atraviesa la zona. Esta infraestructura es de titularidad municipal y se encuentra «obstruida» en su mayor parte, según ha afirmado. Por ello, ha reclamado al gobierno local que actúe lo antes posible «y comprobar si con eso se mejora la situación».

