La Policía Nacional advierte de una estafa informática a través del teléfono que ha afectado a numerosos ciudadanos en distintos municipios de la provincia coruñesa. De hecho, tras detectarlo en Ribeira, ahora avisa de que también en las últimas semanas se han producido este tipo de hechos en Ferrol.

Así lo ha informado la Policía Nacional, que ha detallado que previamente ya se habían dado casos similares en las ciudades de Santiago de Compostela y A Coruña.

En todos los casos el ‘modus operandi’ ha sido el mismo: «la víctima recibe una llamada telefónica en su teléfono fijo, en la que una persona, normalmente con acento extranjero, se hace pasar por trabajador del servicio técnico de una conocida empresa de software y productos informáticos, y le informa de que han detectado que en su ordenador hay un problema relacionado con un virus».

Además, quien llama le dice a la víctima que pueden solucionarle el problema de forma remota por el precio de cinco euros, los cuales deben abonar facilitando los datos de su tarjeta de crédito.

Las víctimas aceptan el trato, dado el «módico precio», indica la Policía, y proceden a instalar, tal y como les indican desde el supuesto servicio técnico, un programa que habilita el acceso remoto a su ordenador, para, en teoría, que eliminen el virus de su terminal.

«Sin embargo, una vez tienen el control del ordenador, los autores de la estafa instalan diversos tipos de malware, lo que les permite acceder a todos los datos contenidos en el mismo, y hacerse con las diversas claves utilizadas por el usuario, concretamente con las de banca online», avisa la Policía.

Y con el pretexto de hacer una factura por los servicios prestados, el llamante pide a la víctima sus datos personales completos, su DNI, e incluso han llegado a obtener directamente de las víctimas sus datos bancarios completos, señala la Policía.

Con estos datos, y con los facilitados por el usuario de su tarjeta de crédito, los autores comienzan a ordenar transferencias y pagos de todo tipo, que continúan hasta que la víctima se percata de los movimientos en su cuenta, concluyen las mismas fuentes.