Un ingrediente añadido a una ensaladilla es la posible causa de la intoxicación alimentaria que afecta a 35 personas de dos residencias de mayores de la comarca de Carballiño por el suministro de comida que también lo hace a un colegio, sin que se hayan notificado en este caso casos asociados

El departamento de control de calidad de la empresa de catering, que distribuye a las dos residencias afectadas por una intoxicación alimentaria en la comarca de Carballiño, ha concluido que «la causa probable» de la misma se encuentra en un ingrediente crudo que seañadió a las ensaladillas que se sirvieron en los menús de la jornada del miércoles.

Según han señalado fuentes de la empresa, cuando fueron informados en la tarde del miércoles de los posibles casos de intoxicación, informaron a sanidad para realizar un test de epidemiología «para empezar a investigar cuál era el origen del brote».

«Nosotros nos pasamos por los centros y establecimos el protocolo de sanidad que tenemos, retuvimos y analizamos todos los menús, se retuvieron todas las materias primas, se cogieron muestras y procedimos enviarlas al laboratorio», han explicado.

Además, en el mediodía de este jueves, el departamento de control epidemiológico de Sanidad ha acudido a los centros, en los que ha realizado una nueva revisión y ha cogido muestras paralelas para el análisis. Así, se ha concluido que «el foco no está en cocina, porque en el momento en el que sucede eso te cierran y paralizan la producción, no ha sido el caso», ha explicado la empresa de catering.

De 500 usuarios que el miércoles recibían los menús, han resultado afectados un total de 35. «Por eso nuestro planteamiento es que ha sido una materia prima contaminada en origen o durante el trasladohasta la cocina», han indicado el control de calidad del catering, que subraya que «no puede demonizarse tampoco al proveedor porque en el traslado un envase pudo llevar un golpe y que le entrase aire», algo que «no se nota, ni en el olor ni en el sabor».

Sobre el menú, tanto las directivas de las residencias como el catering señalan que «era poco elaborado» en lo que a cocina se refiere, consistía en empanadas de atún, «que solo había quemeter al horno», san jacobos de pollo «manipulación cero» y ensaladilla, el plato del que desconfía el control de calidad.

«Vienen en bolsas preparadas para cocinar al vapor, pero se le añaden en crudo un par de ingredientes como el atún o los palitos de cangrejo, sospechamos de alguno de ellos porque en las pruebas de los alimentos elaborados no ha habido resultados», ha indicado.

Con todo, se han identificado los lotes y están retenidos a la espera del resultado del laboratorio que se obtendrá en un plazo máximo de cinco días.

Mientras, desde la residencia de Leiro, una de las dos afectadas, indican que solo dos de sus usuarios continúan ingresados pero «evolucionan favorablemente y están en observación, le darán el alta mañana o como tarde pasado».