Los sindicatos gallegos de profesores han lamentado la incerteza respecto a la convocatoria de las oposiciones para este año, después de que el estado de alarma por el coronavirus truncase el plazo para presentarse al proceso.

Todos coinciden en que las administraciones públicas deben aclarar esta cuestión al profesorado, aunque unas apuestan por un acuerdo liderado por el Ministerio de Educación y otras consideran que la decisión está en el tejado del Gobierno gallego.

En declaraciones a Europa Press, Suso Bermello (CIG-Ensino) ha rechazado la postura «centralista» de algunas organizaciones y sectores educativas puesto que es la comunidad autónoma la que conoce «las necesidades» de su territorio.

Bermello ha instado, así, a la Xunta a anunciar «públicamente» y «cuanto antes» si piensa o no sacar la OPE este año, aunque cree que si se dan las condiciones para la ABAU también se podrían celebrar estas pruebas, siempre y cuando se cumplan las condiciones «de salud pública y de plazos». «Lo que no puede ser es tener a los opositores así, leyendo bulos en las redes sociales», ha señalado.

FeSP-UGT también ha considerado que la decisión está «en manos, en este caso, de la Xunta», después de que el Gobierno central ofrezca «un plazo prudencial» para decidir sobre su realización o si las CCAA desean llegar a un consenso al respecto.

Desde CC.OO. han lamentado la falta de acuerdo al respecto, debido a que «un numero importante de consejeros autonómicos» está optando por no celebrar estos procesos selectivos.

El sindicato ha pedido «calma y tranquilidad» ante esta situación y ha apostado por sacar adelante estos procesos de darse «las circunstancias tanto sanitarias como de plazos».

En todo caso, ha insistido en optar por un «criterio común» entre las comunidades y garantizar «que no se pierda ninguna plaza de las convocadas este año», aún guardándose alguna para la siguiente convocatoria.

ANPE Galicia ha exigido al Ministerio que «lidere y coordine» unos criterios unificados para todas las comunidades, y ha considerado «inadmisible» que no se pudiese consensuar una posición al respecto de los procesos selectivos.