La CIG-Ensino, sindicato mayoritario en la enseñanza pública gallega, concurrirá a las elecciones educativas del próximo 3 de diciembre con una candidatura conformada por 1.090 docentes procedentes de 656 centros educativos de toda Galicia y centrada especialmente en «recuperar todos los derechos perdidos en los últimos años».
La secretaria nacional de la organización y profesora de Matemáticas en un instituto de Sarria (Lugo), Laura Arroxo, ha sido la encargada de presentar ante los medios la candidatura, bautizada bajo el lema ‘Agora é a hora’ y que ella misma encabezará por la misma provincia en la que está destinada.
Arroxo ha comparecido en compañía de las cabezas de lista por las otras tres provincias gallegas: Xela Armas, profesora de Lingua e Literatura Galega en A Coruña; Maruxa Martínez, docente de Biología y Geología en Redondela (Pontevedra), e Inma Campos, que imparte Lingua e Literatura Galega en Ourense.
Con una fuerte presencia femenina –las mujeres representan un 64 %–, la candidatura busca revalidar la mayoría sindical que hoy mantiene la CIG, que actualmente cuenta con 67 de los 146 delegados y 8 de los 15 representantes de la Mesa Sectorial. En este ocasión, el número de delegados totales aumentará ligeramente hasta los 150, lo que Arroxo ha ligado a un incremento «muy grande» del personal a media jornada.
En este contexto, además de revalidar la representación que ya tiene, la organización se ha marcado como «primer objetivo» aumentar el número de votos, que no siempre se traduce en un aumento de delegados. «Obtuvimos más de 9.000 votos hace cuatro años y nuestro objetivo es superar esa cifra», ha avanzado la secretaria nacional de CIG-Ensino.
Los 1.090 candidatos se enfrentan a este reto con una candidatura que, según su definición, «no es urbana» y «refleja la dispersión» poblacional que existe en Galicia. Esto se traduce en que incluye a personas pertenecientes a 656 centros educativos con una implantación en 213 de los 313 ayuntamientos gallegos. Además, dos de cada tres trabajan fuera de las siete ciudades.
«AHORA ES LA HORA»
Con un lema de «múltiples significados», la organización pretende evidenciar que «ahora es la hora de todas las enseñanzas, de todos los colectivos». «También ahora es la hora de recuperar de verdad todos los derechos perdidos en los últimos años», ha reclamado Arroxo, que ha citado entre ellos la pérdida de poder adquisitivo, el horario de antes de la crisis, el derecho de jubilación a los 60 años de todo el profesorado y el cobro de verano del personal sustituto.
Además, ha llamado a avanzar en «nuevos derechos», tales como la reducción de ratios, la eliminación de la burocracia «inútil», la dotación de más medios y recursos para atender a la diversidad en las aulas, la reducción del horario lectivo para el personal mayor de 55 años y medidas de conciliación real de la vida laboral y familiar.
De este modo, el programa está cimentado en cuatro ejes: pulsar la opinión del profesorado; luchar contra las políticas y recortes que achacan a la Consellería de Educación; combatir los intentos de «censura y control de la libertad» de los que también acusan a la Xunta, y evitar el «exterminio» de la lengua gallega.
«Es necesario que la CIG siga siendo el sindicato mayoritario porque llevamos cuatro años demostrando que reivindicamos de manera coherente las necesidades del profesorado y sus derechos frente a una propaganda de la Xunta que está totalmente alejada de nuestras reclamaciones y de la realidad que viven el profesorado», ha zanjado Inma Campos.

