La Justicia filipina ha rechazado archivar el caso por la muerte del coruñés Diego Bello, ocurrida el 8 de enero de 2020 en la isla de Siargao, al entender que hay «suficientes pruebas» contra los tres policías acusados de asesinato.
Así lo informa, en un comunicado, la Plataforma Justicia para Diego, que indica que el Tribunal Regional de Primera Instancia de Manila ha dictado una resolución, con fecha 13 de octubre de este año, por la que rechaza la solicitud de desestimación del procedimiento presentada por las defensa de los agentes acusados de su asesinato «y de la colocación fraudulenta de pruebas en el lugar de los hechos».
«La decisión judicial supone un avance especialmente significativo para la familia de Diego Bello, que lleva casi siete años reclamando el esclarecimiento de su muerte y la depuración de las correspondientes responsabilidades penales», recuerdan.
En este sentido, explican que los tres policías habían solicitado al tribunal «que pusiera fin al procedimiento al considerar que las pruebas presentadas por la acusación resultan insuficientes para fundamentar una condena».
«Sin embargo, tras examinar el conjunto de las pruebas testificales, documentales, médicas y científicas practicadas durante el procedimiento, el tribunal ha rechazado sus pretensiones y ha acordado la continuación del juicio», explican.
También remarcan que la resolución «adquiere especial trascendencia» porque el tribunal considera «que las pruebas presentadas por la acusación, en cuyo sosteninimiento han intervenido tanto la Fiscalía filipina como los abogados que representan a la familia de Diego Bello, resultan suficientes, en esta fase procesal, para mantener las acusaciones formuladas contra los tres agentes».

