El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, ha asegurado que las bombas encargadas del funcionamiento del sistema del río Lérez, actualmente en situación de «escaseza severa», son «suficientes» para la cantidad de agua que se está captando sin utilizar el embalse del Pontillón de O Castro, un dato que ha situado en 460 litros por segundo.
«En este momento se puede bombear y potabilizar agua para toda la ría sin demasiados problemas», ha garantizado este jueves en una rueda de prensa tras la junta de gobierno local, preguntado por este asunto. Con todo, ha anticipado que, de no poder llegarse a esa cantidad, se podrán adoptar otras medidas de emergencia. Por ejemplo, captar agua desde el Pontillón u otras medidas «más drásticas».
Lores ha constatado que el río viene «por debajo» de los límites necesarios para decretar la emergencia. «Ese límite está medido por encima de la aportación que se hace al Lérez por el río Fontáns. Esto quiere decir que, donde se capta en el bombeo, hay más que lo que se mide en la presa de Bora», ha explicado.
Pese a que ha reconocido que la situación ha mejorado «un poco» desde que Ence dejó de captar desde finales de la semana pasada, ha remarcado en que persiste el «problema de fondo», que se manifiesta en el que el caudal del río «vaya disminuyendo». Eso sí, ha apuntado que la previsión es que vuelva a llover a partir del 24 de agosto.
MEDIDAS RESTRICTIVAS
Por este motivo, el Ayuntamiento acordó el martes establecer medidas excepcionales para reducir el consumo de agua, que incluyen una reducción de los consumos municipales en el riego de jardines públicos y el funcionamiento de fuentes ornamentales. También afectará a los baldeos, aunque en este caso se excluye a los necesarios por motivos de salubridad.
Entre las principales prohibiciones dirigidas a los particulares, destaca la restricción del uso de agua apta para el consumo humano en el llenado de piscinas, el riego de jardines y el lavado de vehículos. Asimismo, se limitaron otros usos lúdicos, la limpieza de fachadas y los baldeos de carácter privado.
Esto sucede en un contexto en el que Pontevedra forma parte de los 32 ayuntamientos afectados por la alerta de sequía decretada por la Xunta también el martes. Este aviso abarca a los sistemas del Lérez y del Anllóns y Costa de A Coruña hasta el límite con Arteixo.

