Investigadoras del grupo de Metabolismo Molecular de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), liderado por Rubén Nogueiras desde el Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS), han identificado nuevas posibilidades terapéuticas del Resmetirom, el único fármaco aprobado actualmente para el tratamiento de la fibrosis hepática asociada a la enfermedad hepática esteatósica vinculada a disfunción metabólica (MASLD).
Tal y como han explicado, la MASLD afecta aproximadamente al 25-30% de la población mundial y constituye una de las principales causas de enfermedad hepática crónica.
La investigadora del CiMUS y primera autora del estudio publicado en la revista MedComm, Eva Novoa, ha detallado que «hasta ahora se consideraba que el principal efecto de Resmetirom tenía lugar en los hepatocitos favoreciendo la pérdida de grasa», sin embargo, los resultados demuestran que «también actúa directamente sobre las células estrelladas hepáticas, reduciendo su activación y su capacidad fibrogénica».
Por su parte, Alba Cabaleiro, co-primera autora del trabajo, ha señalado que «este hallazgo contribuye a entender mejor cómo el Resmetirom es capaz de mejorar simultáneamente las alteraciones metabólicas y la fibrosis en el contexto de MASLD».
Además, los investigadores identificaron el mecanismo molecular responsable de este efecto. En concreto, el estudio demuestra que la acción antifibrótica de Resmetirom depende de la activación del receptor de hormona tiroidea alfa (THRa), predominante en las células estrelladas hepáticas, y de la enzima FAAH. «Cuando cualquiera de estos dos componentes se bloquea experimentalmente, el fármaco pierde gran parte de su capacidad para impedir la activación de las células responsables de producir fibrosis», subrayan las investigadoras.
Del mismo modo, los resultados revelan que este fármaco actúa mediante un doble mecanismo complementario: mientras en los hepatocitos reduce la acumulación de grasa a través del receptor THR, en las células estrelladas hepáticas limita directamente el desarrollo de la fibrosis mediante la vía THRa-FAAH.
Este descubrimiento, sostienen, ayuda a explicar mejor la eficacia clínica observada con este tratamiento y abre nuevas posibilidades para desarrollar terapias dirigidas específicamente contra la fibrosis hepática.
El trabajo ha contado con una amplia colaboración nacional e internacional, con la participación de investigadores del CiMUS de la Universidade de Santiago de Compostela, el CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), el CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBERehd), CIC bioGUNE, IDIBAPS, así como de la Universidad de Lille (Francia) y la Universidad de Lübeck (Alemania).

