El Ayuntamiento de Lugo ha cargado este martes contra el Gobierno de España tras conocerse la designación de Zaragoza como sede de la futura Agencia Estatal de Salud Pública. En un duro comunicado institucional, el Ejecutivo local lamenta que la candidatura lucense haya sido descartada y sostiene que la elección responde a «un proceso político», al tiempo que califica la decisión como «un nuevo desprecio a Lugo».
El Consistorio asegura que la resolución «confirma que el proceso de selección estuvo marcado por criterios políticos, alejándose del principio de objetividad que debía presidir una decisión de esta relevancia para el conjunto del Estado». En ese sentido, defiende que Lugo concurría con una candidatura «con méritos objetivos, capacidad técnica y un amplio respaldo institucional».
El Ayuntamiento recuerda que la propuesta de la ciudad se apoyaba en el Laboratorio de Salud Pública de Galicia, el Campus Terra de la Universidade de Santiago de Compostela y la Facultad de Veterinaria, además de responder, a su juicio, a los criterios de cohesión territorial y equilibrio institucional que el propio Gobierno había defendido para el reparto de organismos estatales.
El comunicado va un paso más allá y sostiene que la decisión «evidencia la incapacidad del PSOE lucense para hacer valer los intereses de la ciudad ante el Gobierno de Pedro Sánchez». Asimismo, subraya que Lugo «no pedía un trato de favor», sino que «se valorasen con rigor los méritos de una candidatura construida desde el consenso institucional y sustentada en fortalezas objetivas».
Junto al comunicado institucional, el portavoz socialista y exalcalde de la ciudad, Miguel Fernández, ha adoptado un tono más conciliador y ha señalado que la decisión «debe respetarse», aunque ha reconocido que se recibe «con pesar» porque Lugo presentaba «una candidatura sólida, solvente y con argumentos de peso».
Fernández ha destacado que la ciudad disponía de espacios adecuados y contaba con una realidad universitaria, sanitaria y científica que encajaba plenamente con los objetivos de la futura agencia. Además, ha puesto en valor que el proyecto lucense integraba el enfoque One Health, combinando la salud humana, animal y ambiental.
El dirigente ha considerado también que el hecho de que Lugo alcanzase la fase final del proceso demuestra que la ciudad tiene capacidad para competir por proyectos estratégicos de ámbito estatal, aunque ha reclamado que se hagan públicos los criterios que llevaron a elegir finalmente Zaragoza. «Es razonable que las administraciones expliquen los elementos que finalmente decantaron la elección», afirmó.
Pese al resultado, Miguel Fernández ha defendido que Lugo debe aprovechar el trabajo realizado para seguir optando a nuevos proyectos científicos y sanitarios de ámbito estatal. «Esta candidatura ha demostrado que podemos competir. Ahora tenemos que mantener esa ambición y seguir llamando a las puertas de las administraciones para que Lugo esté presente allí donde se decide el futuro del país», ha concluido.

