El teniente coronel jefe del V Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM V), Pablo Samaniego, ha manifestado este martes que se dan «todos los ingredientes» para prever una campaña de incendios «dura».
En este sentido, ha concretado que después de un invierno y una primavera lluviosos el combustible fino podría ser un propagador de incendios. Si a ello se suman las elevadas temperaturas, el viento o algunos factores aleatorios, el riesgo se incrementa. No obstante, ha apuntado que es difícil prever lo que ocurrirá en las próximas semanas.
En este contexto, ha expresado su preocupación por el índice de incendios que suelen darse en esta época, que inicialmente suelen producirse de sur a norte del territorio. Así, suelen comenzar por la zona de Ávila y Salamanca, para pasar después a Zamora y León, donde se registra un nivel superior por el índice de peligrosidad y de ahí a Ourense y Pontevedra, lugar este último en el que se prevé una campaña «dura».
El Batallón se compone de 520 militares (se encuentra al 86 por ciento de cobertura) y respecto a los medios con que cuenta la UME, ha sostenido que la situación es «muy buena», con recursos modernos, actualizados y en cantidad «suficiente», mientras que el nivel de operatividad es elevado, «muy bueno».
La misión que el V Batallón de la UME tiene asignada entre el 1 de junio y el 30 de septiembre permite a sus efectivos estar preparados para actuar, en apoyo a otros batallones en el resto de territorio nacional o en el extranjero si fuese necesario. El programa es «muy exigente y robusto».
Pablo Samaniego se ha pronunciado de este modo durante el transcurso de la visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles, al V Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM V) y la Unidad de Drones de la UME (Udrume), en la Base Militar ‘Conde de Gazola’ (León).
La ministra ha vaticinado una campaña «difícil y preocupante», al tiempo que ha tenido palabras de reconocimiento y agradecimiento para los integrantes de la UME, que están «excepcionalmente preparados».

