El presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, ha incidido en la necesidad de solventar la situación tras las riadas que afectaron al municipio ourensano de Viana do Bolo «de forma clara y coordinada» con otras administraciones y lamenta un estado que «entorpece la vida diaria de las personas».
Así lo ha trasladado consultado por medios de comunicación este lunes tras la junta de gobierno, después de que la Xunta convocase una reunión con ayuntamientos afectados y representantes de las diputaciones de Ourense y Lugo este lunes a partir de las 13.30 horas.
«Hay administraciones que ni están ni se les espera. Es una zona en la que había un cauce entubado y reventó en estas situaciones extraordinarias. Creemos que hay mucho que decir por parte de la Confederacion y, al tratarse de un tema de emergencias, también por parte de la Xunta», ha señalado.
Asimismo, ha recordado que la administración provincial estuvo «sobre el terreno desde el primer momento» y «actuó con carácter urgente» sobre sus competencias, concretamente, sobre las vías provinciales para «preparar los accesos a los pueblos». «Una la abrimos y la otra la tenemos parcialmente cerrada, pero sí abierta para el tráfico local», ha explicado.
En esta línea, ha subrayado que el «problema fundamental» se focaliza en el pueblo de A Bouza, en el que es necesaria la «retirada de escombros», recalcando que «no es suficiente que actúe una única administración». «No es solamente retirarlos y echarlos en cualquier lado, necesitamos que se nos indique dónde y cómo, así como la gestión de estos residuos, sobre todo porque algunos tienen que ir a centros especializados y conllevan un tratamiento específico y el resto hay que adoptarlo conforme establecen los reglamentos», ha destacado.

