El colectivo feminista Materfem (Maternidades Feministas Galegas) se ha concentrado en la mañana de este martes ante el edificio judicial de Santiago para denunciar que el juzgado específico de violencia de género de Compostela «no está recogiendo las declaraciones de las mujeres» y «minimiza» los casos.
En declaraciones a los medios, una de las portavoces del colectivo, Alicia Corral, ha explicado que esta acción reivindicativa busca «denunciar todos los casos» que se están produciendo «en todo el país» en relación con denuncias por violencia de género».
«Tenemos pruebas de que no se están recogiendo las declaraciones de las mujeres, no se están haciendo las cosas bien», ha dicho Alicia Corral, calificando de «bastante peligroso» que «después salgan sentencias archivadas» en casos en los que el programa Viogén «tenía claras pruebas de maltrato, de acoso y de violencia vicaria», para que «lleguen a este juzgado y no se les apoye».
El colectivo busca «ponerle voz a todas esas mujeres», argumentando que «no es un solo caso, son muchos casos que hay archivados desde que este juzgado está especializado en violencia de género».
Aunque no tienen confirmado que este tipo de situaciones pasen en otros juzgados gallegos, las integrantes del colectivo sí han recibido comunicación de «varias mujeres» de otros puntos de la comunidad que han sufrido casos similares.
El origen de esta protesta es un fallo emitido por el juzgado de violencia de género de Santiago de Compostela, en el que «se niega una orden de protección a una compañera que denuncia una situación de maltrato por parte de su expareja contra ella y contra sus hijas», argumentan.
El auto se refiere a estos hechos como una «situación de conflicto» y a «desavenencias» y «reduce los hechos a una simple ‘situación de crisis de pareja'», algo que Materfem cree «un mensaje muy peligroso para la sociedad». «La violencia de género no es un conflicto de pareja ni una desavenencia que pase con el tiempo. Es maltrato, es abuso y es violencia», denuncian.

