Unións Agrarias solicitará a la Consellería de Medio Ambiente que, «cuanto antes», incorpore la declaración de emergencia cinegética a comarcas con amplia presencia de cultivo de maíz forrajero, que se centra mayoritariamente en las provincias de A Coruña y Lugo (60% y 32%, respectivamente, según sus datos).
Además, el sindicato plantea extender el modelo de colaboración entre productores y cazadores que existe en Lalín, en O Deza (Pontevedra), con el fin de diseñar medidas e «ir por delante de los daños» que todos los años produce el jabalí sobre la cosecha.
Pero, para eso, según advierte, «falta un director de orquesta» –por la consellería– y «la partitura» que configurarían, en su opinión, unos planes de prevención que deberían ser «obligatorios» en cada ‘tecor’ (terreno cinegético ordenado).
En rueda de prensa, los representantes de Unións Agrarias Jacobo Feijóo y Félix Porto han advertido de la «indignación» en explotaciones que cada campaña pierden, de media, de acuerdo con sus cifras, «como mínimo» en torno a un 4-5% del maíz que utilizan para dar de comer al ganado. En algunas granjas, los daños, aseguran, alcanzan el 12-20%.
14 MILLONES AL AÑO
«Esperamos que la propuesta sea bien acogida», ha destacado Feijóo, ante el «acoso reiterado y creciente» del jabalí y su impacto en el sector.
Mientras, Porto, que ha fijado en 14 millones de euros las pérdidas anuales por sus ataques, ha reclamado la convocatoria de la mesa de trabajo con el departamento autonómico ante la «necesidad de anticiparse».

