El arquitecto Fernando Cobos, responsable de la ejecución de la obra de intervención en el Hostal dos Reis Católicos, ha defendido este martes en Santiago de Compostela el «rigor» técnico de los trabajos realizados en el edificio, asegurando que la polémica instalación de tubos metálicos en las gárgolas es la solución «más eficaz».
En una rueda de prensa previa a una conferencia en el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG), Cobos ha subrayado que la obra se ha llevado a cabo «con luz y taquígrafo siempre», negando cualquier interés en ocultar información.
Ante las críticas recibidas, el arquitecto ha señalado que, aunque algunas son «duras», muchas se encuentran «fuera de contexto» y ha lamentado que, a pesar de las voces que hablan de alternativas, estas no han puesto soluciones «encima de la mesa».
«Hay que hablar desde el rigor, desde el conocimiento, desde la sabiduría», ha aseverado el arquitecto. Respecto a la controversia por el entubado de las gárgolas, Cobos se ha mostrado sorprendido por la repercusión mediática, recordando que «el mundo está lleno de tubos metálicos en gárgolas».
El arquitecto ha explicado que existen dos modelos principales para gestionar el agua en estos elementos: el francés, que optó en el siglo XIX por desmontar gárgolas medievales para hacerlas más largas, y el británico, que emplea caños.
Según ha detallado, mientras que el modelo francés está dando «problemas» en catedrales como Burgos o León, ciudades como Segovia y Salamanca siguen el modelo británico con caños desde el siglo XVI, el mismo que se ha aplicado en Santiago.
Cobos ha defendido que prolongar las gárgolas con lanzas metálicas es la «solución más eficaz, reversible y de menor daño» para el monumento. En este sentido, ha aportado una base histórica a la intervención, señalando que la propuesta inicial de colocar caños metálicos fue realizada por Rodrigo Gil de Hontañón en 1561.
«Llevarle la contraria a un edificio es más complicado que ir a favor del edificio», ha argumentado, concluyendo que si un edificio extraía el agua por gárgolas, lo lógico es mantener ese sistema.

