El juicio por el incendio mortal registrado en 2019 en la planta de Tableros Hispanos de Nadela, en Lugo, ha finalizado tras dos largas jornadas de declaraciones y pruebas periciales contra el único acusado que quedaba, un técnico de riesgos laborales de una empresa externa acusado de homicidio por imprudencia grave, quien ha defendido su labor y ha negado responsabilidad en el siniestro.
Este mismo lunes, los otros tres acusados, el representante legal de la empresa, el director de la fábrica y un técnico de prevención de riesgos laborales de la compañía, llegaron a un acuerdo con la Fiscalía aceptando su responsabilidad en los hechos y una pena de dos años de prisión.
Sin embargo, al no haber llegado a un acuerdo de conformidad como los demás acusados, se enfrenta a cuatro años de cárcel, además de la consecuente inhabilitación profesional, por la muerte de uno de los trabajadores y las heridas de diferente consideración que sufrieron otros tres.
Tras el paso de numerosos testigos en la primera sesión, comenzando por los tres trabajadores heridos en el accidente, así como otros miembros de la plantilla, bomberos y otros expertos, la segunda sesión se ha centrado en un especialista en riesgos laborales, que declaró en calidad de perito, y que ha defendido la actuación del acusado aunque sí ha reclamado que los trabajadores que acudieron al vaciado de silos no estaban formados en atmósferas explosivas.
Los interrogatorios de las acusaciones particulares, el fiscal y los abogados de la defensa se han centrado en la existencia y la vigencia de los planes de prevención de riesgos y de un documento ATEX (para la protección contra explosiones).
Ha cerrado el turno de intervenciones el propio acusado, quien ha defendido el trabajo efectuado antes y después del accidente, responsabilizando a Tableros Hispanos de no haber hecho las cosas correctamente. Ha explicado que su empresa estaba contratada únicamente para hacer una valoración de riesgos por cada puesto de trabajo y que era el técnico homólogo de la maderera el que le iba enviando las labores de cada trabajador uno a uno para elaborar el documento.
También ha asegurado desconocer que había que hacer el vaciado de silos, «porque nadie» se «lo dijo», aunque era una tarea excepcional, y que no debería haberse enviado a ese trabajo a personal no cualificado. Sobre dos de las víctimas ha asegurado que en ningún momento le indicaron que realizaran trabajos en altura, «por lo que no figuran eso en el plan de prevención».
Conocedor de las obras que se realizaron en la zona afectada por el accidente, ha asegurado que la empresa no le comunicó que se habían terminado las nuevas instalaciones y que por tanto no se encargaron de ningún plan añadido para esta zona.
LOS OTROS TRES CONDENADOS
Los condenados son el representante legal de la empresa, el director de la fábrica y un técnico de prevención de riesgos laborales de la compañía. Ninguno de ellos ingresará en prisión, ya que las penas no superan los dos años y ha solicitado la suspensión de la condena, que les ha sido concedida. Para ello, el Ministerio Fiscal ha tenido en cuenta la reparación parcial del daño, al haber abonado ya parte de las indemnizaciones, así como las dilaciones sufridas por el procedimiento judicial, que ha retrasado su inicio siete años.
El proceso judicial se ha centrado en el incendio y posterior explosión ocurridos el 25 de mayo de 2019 en las instalaciones de Tableros Hispanos. El fuego se originó inicialmente en uno de los silos de la planta y se extendió después a otras zonas de almacenamiento de viruta.
Según sostiene la Fiscalía, tras extinguir las llamas, los bomberos advirtieron expresamente a los responsables de la empresa de que no se manipulara el silo afectado durante al menos 24 horas para evitar una posible reactivación del incendio. Sin embargo, la acusación mantiene que esa recomendación fue ignorada y que se ordenó a los trabajadores del turno de noche, que acababan de entrar, proceder al vaciado y limpieza manual de los silos.
Fue durante esas tareas cuando se produjo una nueva explosión en el interior del silo de viruta fina, presuntamente al entrar oxígeno en contacto con rescoldos todavía activos. Las llamas alcanzaron de lleno a varios operarios que trabajaban sobre una pasarela elevada, provocando importantes quemaduras a dos de ellos, uno de ellos el fallecido, y secuelas psicológicas a los otros dos.

