La Comisión Europea ha aprobado este jueves un plan de ayudas públicas de 500 millones de euros impulsado por España para apoyar a las empresas agrícolas afectadas por el encarecimiento de los fertilizantes derivado de la crisis en Oriente Próximo.
El régimen permitirá conceder subvenciones directas a compañías dedicadas a la producción agrícola primaria para compensar parte del aumento de costes provocado por la subida de precios de estos insumos, según ha informado el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Bruselas precisa que las ayudas podrán cubrir hasta el 70% de los costes adicionales de fertilizantes ligados a la crisis y estarán disponibles hasta el 31 de diciembre de 2026.
En concreto, las explotaciones podrán recibir 22 euros por hectárea en terrenos de secano y 55 euros por hectárea en regadío, con un máximo de 300 hectáreas por beneficiario.
La Comisión ha dado luz verde al esquema español al considerar que cumple las condiciones previstas en el nuevo marco temporal de ayudas de Estado aprobado por la UE el pasado abril para responder al impacto económico de la crisis en Oriente Próximo.
Dicho mecanismo permite a los Estados miembro conceder ayudas excepcionales a sectores especialmente expuestos al aumento de costes energéticos y de materias primas, entre ellos agricultura, pesca, transporte e industrias intensivas en energía.
Bruselas sostiene además que el plan español es «necesario, apropiado y proporcionado» para apoyar el desarrollo de la actividad agrícola y considera que no altera las condiciones de competencia en el mercado interior de forma contraria al interés común.
El Ejecutivo comunitario recuerda en todo caso que este marco temporal estará vigente hasta finales de este año y que seguirá revisándolo en función de la evolución de la situación en Oriente Próximo y del contexto económico general.

