La comisión de transportes del Congreso, con los votos de PP, Vox, Junts y BNG, ha vetado a un candidato del Gobierno para ser consejero en la nueva comisión de investigación de accidentes marítimos, ferroviarios y de aviación. Se trata de Adolfo Moreno, cuestionado por su papel en la investigación del accidente del tren Alvia ocurrido en Angrois (Santiago) en julio 2013.
La Cámara Baja se ha reunido este martes para decidir la presidencia y los seis consejeros de este nuevo organismo, que asumirá las competencias que ahora se dividen entre la CIAIM (Marítimos), CIAIAC (Aviación Civil) y CIAF (Ferroviarios), organismo este último que fue el encargado de la investigación de la tragedia de Angrois en la que murieron 80 personas y más recientemente la de Adamuz, en la que fallecieron 46 personas.
Además de la presidencia, para cada área de especialización se designa a dos consejeros, es decir, dos para el sector ferroviario, dos para el de aviación y otros dos para el marítimo. Los grupos parlamentarios no han puesto inconveniente en prácticamente ningún de los nombres que el Ejecutivo ha puesto sobre la mesa, pero sí en el de Adolfo Moreno por su pasado y más en concreto por su papel en la investigación del accidente de Angrois en 2013, en el que fallecieron 80 personas.
Y es que Moreno formaba parte del equipo de seguridad de Renfe cuando tuvo lugar el siniestro ferroviario de Santiago y después pasó a formar parte de la CIAF, organismo que investigaba ese accidente, algo que fue criticado por la Agencia Ferroviaria Europea.
EL VETO DEL BNG, APOYADO POR PP, VOX Y JUNTS
La plataforma de víctimas del accidente del Alvia ocurrido en Angrois ha presentado sus quejas por la candidatura de Moreno y durante el debate para elegir los candidatos en la Comisión de Transportes el diputado del BNG Néstor Rego ha avanzado que presentaría un veto a la propuesta.
Para que prosperase el veto presentado por el BNG tenía que obtener una mayoría absoluta en la comisión, esto son 19 votos, que se han conseguido gracias a los apoyos de PP, Vox y Junts. Por su parte, PSOE y PNV han rechazado el veto, mientras que Sumar, ERC y Bildu se han abstenido.
En lo que respecta al resto de candidatos como consejeros no ha habido ningún veto. Los seis consejeros propuestos por el Gobierno y que formarán parte del organismo son Jorge Navacerrada dentro del sector ferroviario, Verónica Elvira Olalla y María Teresa Lumbreras dentro del sector de aviación y Nuria Obiols y Juan Andrés Pérez dentro del marítimo.
RESPALDO AL PRESIDENTE DEL ORGANISMO
También ha obtenido el respaldo de la Comisión de Transportes el candidato para presidir este nuevo organismo, el capitán marítimo Gonzalo Julián Guillén Espejo, quien ha sido respaldado por el PSOE, Sumar, Esquerra Republicana (ERC), PNV, Junts y EH Bildu, mientras que el PP y el BNG se han abstenido, y Vox ha votado en contra.
En su turno de intervención inicial ha desglosado su currículum y en concreto los más de veinte años que ha desarrollado dentro de la administración pública, desarrollando funciones de inspección marítima y de coordinación de seguridad y también como capitán marítimo en A Coruña.
Guillén Espejo ha querido dejar claro que es funcionario de carrera, no ha sido militante de ningún partido político y no ha manifestado públicamente su ideología y no tiene intención de hacerlo en el cargo para garantizar la independencia del organismo.
El ya presidente de la comisión de investigación de accidentes ha apostillado que entre los objetivos que se ha marcado están el compromiso de que cada informe elaborado alcance «el suficiente rigor técnico» y también con las víctimas de accidentes.
Sobre el compromiso con las víctimas, Guillén Espejo ha remarcado que su intención es que el nuevo organismo aporte a los familiares de víctimas informes sobre los accidentes que expliquen de forma clara por qué ocurrió y adoptar medidas para que no vuelvan a ocurrir, con el objetivo de que los afectados «puedan entender» lo ocurrido y «les permita cerrar al menos la pregunto del cómo».
«Esa verdad les pertenece y tiene que llegarles de forma clara, comprensible y en tiempos razonables. No como un informe técnico inaccesible, sino como una explicación que puedan entender», ha explicado el presidente de la comisión.
Asimismo, ha avanzado que para garantizar ese compromiso la unidad de asistencia familiar dependerá directamente de la presidencia. «Las víctimas no se harán un trámite al final del proceso, estarán en el centro desde el primer momento», ha zanjado.
LOS GRUPOS RESPALDAN SU TRAYECTORIA
Ya en el turno de intervenciones de los grupos parlamentarios, ha habido un consenso generalizado en cuanto a que Guillén Espejo tiene la trayectoria acreditada e idónea para ocupar ese puesto. Eso sí, también han exigido su compromiso de independencia al frente de la nueva comisión, así como de alertar de los riesgos que puedan existir en el sistema de transportes español.
El presidente ha contestado a estas exigencias recordando que lleva en la administración pública desde 2006 y, por ende, ha trabajado al amparo de diferentes gobiernos liderados tanto por PSOE como por PP. También ha mostrado su voluntad de comparecer en el Parlamento «las veces que haga falta» y ha trasladado su disposición a los grupos parlamentarios.
A su vez, ha defendido que cuando ocurren accidentes graves no hay que imputar «a los últimos de la fila». Como ejemplo ha puesto a los mecánicos que fueron imputados por el accidente de Spanair en 2008, alegando que a su juicio estos no deberían haber sido señalados. «Hubiera estado muy bien que no los imputaran, y si la comisión hubiera podido hacer algo, yo creo que debieran de haber hecho algo», ha apostillado Guillén.
En esta línea, ha defendido en estos casos «seguir hacia arriba» en la investigación y no quedarse en el último eslabón: «Los accidentes no se terminan en el último que ha hecho una operación, o en el piloto, o en el jefe de mantenimiento, efectivamente, hay que seguir hacia arriba, incluso sacrificar alguna recriminación a esta gente en aras de mejorar la seguridad».

