La conselleira de Medio Rural, María José Gómez, ha subrayado que el futuro de Galicia «pasa por el medio rural» y ha dibujado un nuevo modelo de este fundamentado en la innovación, la cooperación, la calidad y el territorio.
Tal y como ha trasladado la Xunta en una nota de prensa, la conselleira ha participado este viernes en la ‘VII Xornada Triple Hélice’ en el marco del ‘Foro Empresa Pontevedra: Retos de futuro do desenvolvemento rural de Galicia’.
Durante su intervención en el evento, Gómez ha reafirmado que el medio rural gallego es una «de las principales bases del desarrollo económico de Galicia y una de las mayores oportunidades de futuro».
En este sentido, ha puesto en valor que la Comunidad cuenta con uno de los sectores agroalimentarios «más sólidos» de España, con el lácteo como referente, ya que en Galicia se produce alrededor del 42% de la leche de todo el Estado y, además, aproximadamente el 75% de la leche se transforma en el territorio.
Algo que, ha subrayado, se suma al papel relevante de otros subsectores, como el caso del vino, quien definió como «uno de los grandes motores económicos y de identidad» de Galicia y que ejemplifica el modelo en el que la economía, territorio e identidad «van de la mano».
Gómez ha resaltado que otros ámbitos productivos, como la huerta, poniendo de ejemplo la patata, que sitúa a Galicia entre las principales comunidades productoras de España, y apuntó al crecimiento «significativo» en cultivos con alto valor añadido y clara orientación al mercado, como la de los pequeños frutos, la horticultura especializada, la producción ecológica o mismo la planta ornamental y la flor cortada.
También, en su intervención, se ha referido a la Política Agraria Común, reiterando que «Galicia necesita una PAC justa» que reconozca las peculiaridades de su territorio, algo que enlaza con dos grandes ejes de futuro, como son la movilización de la tierra y la modernización del sector.
Finalmente, ha puesto de relieve factores como la innovación y la tecnología aplicadas al sector, así como la formación orientada a la realidad productiva y a las necesidades del territorio. Una actividad que constituye una «clara apuesta» de la Xunta, a través de los centros de formación y experimentación agraria, conocidos como CFEA.

