Una investigación de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) en el yacimiento lugués de Cova Eirós ha aportado nuevos datos sobre las especies consumidas por neandertales y humanos anatómicamente modernos en el paleolítico.
Según ha trasladado la USC, el estudio, ha estado liderado por Hugo Bal García, del Grupo de Estudios para la Prehistoria del Noroeste – Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEPN-AAT) de la USC y del Centro de Investigación Interuniversitario de los Paisajes Atlánticos y Culturales (Cispac), y ha contado con la colaboración de investigadores de múltiples centros.
En este contexto, la investigación ha permitido realizar por primera vez una identificación a gran escala de restos animales cazados y aprovechados mediante el empleo de ZooMS (Zooarqueología por Espectometría de Masas).
El documento, publicado en acceso abierto en la revista International Journal of Osteoarchaeology, presenta el resultado de la aplicación del método en 114 restos fáunicos que no pudieron ser identificados mediante métodos tradicionales y comparándolos con el estudio morfológico de más de 8.000 restos del yacimiento.
Esto ha permitido demostrar una mayor diversidad en la dieta cárnica de los grupos cazadores-recolectores de la que se conocía hasta el momento.
Así, se ha dejado patente que la mayor intensidad en el procesado de los herbívoros introdujo un sesgo en la identificabilidad de los restos de estos animales, de los cuales hay una mayor cantidad de esquirlas óseas indeterminadas que de otros animales, como los osos cavernarios.

