La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, ha avanzado este jueves que próximamente se adjudicará el contrato para redactar el Plan de prevención y gestión del residuo alimentario, con un presupuesto inicial estimado de cerca de 170.000 euros, para avanzar hacia un sistema «más eficiente y sostenible».
Según ha explicado la conselleira durante su visita a las instalaciones de Kiwi Atlántico y Galilyo-Liofilizaciones, en Ribadumia, en el marco de este plan se elaborará un diagnóstico específico sobre la generación de residuo alimentario en la Comunidad y se desarrollará un proyecto estadístico que permitirá contar, por primera vez, con datos propios y homogéneos.
De este modo, «se dispondrá de una base de datos propia con información fiable para sustentar el diagnóstico del plan y el posterior desarrollo de iniciativas concretas a su amparo».
El objetivo de este plan, según ha detallado la Xunta en una nota de prensa, es impulsar medidas orientadas a la promoción de buenas prácticas y a la prevención de generación de estos residuos, «fomentando el aprovechamiento de los alimentos y reduciendo el desperdicio», tal y como ha señalado Ángeles Vázquez.
Asimismo, se diseñarán iniciativas de economía circular con mecanismos para reducir los residuos alimentarios abordando, por ejemplo, la prevención en los procesos productivos y la racionalización del envasado.
En esta línea, la conselleira ha ensalzado la colaboración del tejido productivo para avanzar hacia un modelo de economía circular basado en la prevención, en el mejor aprovechamiento de los recursos y en la optimización de la gestión allí donde ya existe el desecho.
A mayores, la conselleira ha hecho hincapié en que esta iniciativa demuestra que «la sostenibilidad y la rentabilidad son compatibles». En concreto, Kiwi Atlántico completa la cadena de circularidad desde la plantación del kiwi hasta la recogida, la venta y el aprovechamiento de los excedentes gracias a la actividad de Galilyo.

