El BNG de Vigo iniciará la próxima semana una ronda de contactos con vecinos y entidades de la ciudad, en el marco de su campaña ‘Máis buses, menos multas’, para trasladar sus propuestas de movilidad urbana, cuando está en plena tramitación la implantación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y la licitación de una nueva concesión del servicio de bus urbano, por casi 500 millones de euros.
Los nacionalistas han presentado este viernes esa ronda de encuentros, que comenzará con una reunión el lunes a las 20.00 horas en la asociación de vecinos de O Calvario. De hecho, este viernes han hecho un reparto informativo en este barrio.
El portavoz municipal del BNG, Xabier Pérez, ha explicado que la finalidad de esta campaña es dar a conocer las propuestas de su grupo sobre el servicio de bus urbano, con iniciativas que implicarían «una mejora sustancial», y todo ello cuando el alcalde «quiere imponer la pérdida de la oportunidad» de tener un servicio municipalizado, una vez finalizada la concesión a Vitrasa.
Así, el edil nacionalista ha insistido en la necesidad de buscar un servicio con más frecuencias (después de la pérdida de más de 250 frecuencias desde la pandemia, que no han sido recuperadas), con un mapa de rutas más eficiente y vertebrador entre el centro urbano y las parroquias, con beneficios para los más vulnerables o con como una «línea 0» que comunicase Navia con Teis.
El BNG pretende trasladar a los vecinos «que sí hay una alternativa real» para que la mayor ciudad de Galicia disponga de un transporte urbano «a la altura» que merece y para que el transporte público sea la primera opción en una urbe que soporta decenas de miles de desplazamientos diarios en coches particulares.
Tras censurar el modelo de Zonas de Bajas Emisiones del gobierno local, que «penaliza» a quienes no disponen de recursos para tener coches de cero emisiones, Xabier Pérez Igrexas también ha criticado el pliego para la licitación del nuevo servicio de bus, porque supone «perder la oportunidad» de mejorar el servicio.
Al respecto, ha señalado que el nuevo contrato no implica la incorporación de más autobuses, sino una renovación de la flota actual, ni tampoco el aumento de conductores. «Lo único que se incrementa, en un 90 %, es el coste, algo de lo que el gobierno municipal todavía no ha dado una explicación», ha advertido y ha reiterado: «Tendrían que explicar por qué los vigueses van a pagar mucho más por un servicio igual de malo».

