El comité de empresa de la planta de tratamiento de residuos de Lousame ha denunciado este jueves el «incumplimiento de las directrices europeas» del nuevo modelo de gestión residual en la Serra do Barbanza después del trasvase del tratamiento a la empresa pública Sogama.
El secretario de Medio Ambiente de la CIG, Paulo Rubido, ha avanzado que en la planta de Lousame «no ha entrado basura desde el 1 de enero» y se ha mostrado «preocupado» ante el «peligro» que corren los 60 puestos de trabajo actuales de la fábrica.
Rubido ha sostenido que, al contrario que lo que ocurría en el pasado en la planta de Lousame, los residuos ahora «no se tratan y separan». «Los camiones que recogen la basura en la mancomunidad de Barbanza la depositan sin separar en las instalaciones de Sogama», ha puntualizado.
Asimismo, ha definido el modelo de gestión como una «estafa» y una «tomadura de pelo a la sociedad» después de que esta, a su entender, cumpla con su obligación de separar los residuos por su tipología. «Si cuando llegan a la empacadora de Santiago los mezclan todos. ¿Para qué separamos?», ha insistido.
El secretario de la CIG, a su vez, ha cargado contra la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, por haber anunciado el trasvase de los servicios como «una victoria del modelo de Sogama» y referirse a la planta de Lousame como «una anomalía a la que se le ponía fin».
Respecto a la posibilidad de futuras reuniones con la conselleira, Rubido ha admitido que se ve «más con una pancarta a la puerta» dada la «sectaria actitud» de Ángeles Vázquez.
También ha criticado al máximo responsable de la mancomunidad, Pablo Lago, por «desentenderse de la planta y preocuparse únicamente de la recogida de la basura» y no de su tratamiento o separación.
Con todo, el sindicalista no ha descartado movilizaciones futuras y ha instado a que se «recupere la actividad en la planta para permitir que se pueda hacer una selección conforme a los criterios de la Unión Europea».
SITUACIÓN DE LOS TRABAJADORES
Rubido, a su vez, ha advertido de que los 60 puestos de trabajo con los que actualmente cuenta la fábrica de Lousame son de «limitado recorrido» al depositarse residuos en ella sólo cuando la empacadora de Santiago, gestionada por Sogama, «no tiene la capacidad» de abarcar todo.
Así las cosas, ha advertido que las tareas desempeñadas por los trabajadores están «en peligro» ante un potencial «escenario de extinción de puestos de trabajo» en caso de que la situación no cambie.
El representante de Comisiones Obreras, Óscar Cereijo, ha agregado que la plantilla, al estar «conformada mayoritariamente por mujeres», puede padecer un proceso de reinserción en el mercado laboral «más complejo»
En esa misma línea, ha avisado de que el trasvase también ha provocado que «camiones muy viejos» tengan que recorrer el doble de kilómetros para llegar a las localizaciones de transferencia, siendo, a su entender, «muy peligroso para el resto de los usuarios».
El representante de la Unión General de Trabajadores (UGT), Emilio Pallarés, también ha denunciado que la Xunta «no se preocupa en dar viabilidad o buscar alternativas» para los trabajadores de la planta de Lousame.

